La DHEA (dehidroepiandrosterona) es una prohormona suprarrenal que funciona como precursora de estrógenos y andrógenos. Sus niveles caen hasta 80 % con la edad, lo que ha motivado su uso como suplemento anti-edad y adyuvante en fertilidad con baja reserva ovárica (FIV), menopausia y Addison. La evidencia es sólida en fertilidad y síndrome genitourinario, modesta en cognición y función sexual. Dosis típicas: 25–50 mg/día mujeres, 50 mg hombres, 75 mg en protocolos FIV. Contraindicada en cánceres hormono-dependientes, embarazo y lactancia.
- Clasificación: prohormona esteroide suprarrenal, precursora de testosterona, DHT y estradiol.
- Declive natural: los niveles séricos caen ~80 % entre los 25 y los 70 años (adrenopausia).
- Dosis clínicas: 25–50 mg/día (mujeres/hombres adultos), 75 mg/día en protocolos FIV por 8–12 semanas.
- Contraindicaciones absolutas: embarazo, lactancia y cánceres hormono-dependientes (mama, próstata, endometrio).
¿Qué es la DHEA?
La DHEA (dehidroepiandrosterona, también escrita deshidroepiandrosterona) es una prohormona esteroide endógena producida principalmente por la zona reticular de las glándulas suprarrenales, y en menor medida por los ovarios, los testículos y el sistema nervioso central. Deriva del colesterol a través de la pregnenolona y funciona como precursora metabólica de los andrógenos y estrógenos, incluyendo testosterona, dihidrotestosterona (DHT), estrona y estradiol.
La DHEA es el esteroide más abundante en el torrente sanguíneo humano, circulando mayoritariamente como su éster sulfatado: la DHEA-S (dehidroepiandrosterona sulfato), que funciona como reservorio circulante de larga vida media. Sus niveles alcanzan el pico entre los 20 y los 30 años y descienden aproximadamente un 80 % para la séptima u octava década de vida (Labrie et al., 1997), fenómeno conocido como adrenopausia.
Para qué sirve la DHEA
La DHEA se utiliza clínicamente y como suplemento en contextos específicos con distintos grados de evidencia:
- Insuficiencia suprarrenal primaria (enfermedad de Addison): reemplazo hormonal aprobado en varias guías europeas (Pulzer et al., 2016).
- Baja reserva ovárica y fecundación in vitro (FIV): adyuvante en mujeres con mala respuesta a la estimulación ovárica.
- Síndrome genitourinario de la menopausia: aplicación vaginal para sequedad y dispareunia.
- Apoyo en el envejecimiento saludable: uso preventivo fuera de indicación, con evidencia mixta.
- Salud ósea y composición corporal: modesto beneficio en densidad mineral ósea en mujeres posmenopáusicas.
DHEA y envejecimiento: el declive con la edad
La caída de la DHEA con la edad es una de las curvas hormonales más documentadas en endocrinología. A los 70 años, los niveles séricos son aproximadamente el 20 % de los observados a los 25, y este descenso se asocia epidemiológicamente con sarcopenia, fragilidad ósea, deterioro cognitivo y disfunción sexual. Por esta razón la DHEA se ha posicionado como un biomarcador de la adrenopausia y objeto de estudio en el campo de la longevidad.
Sin embargo, los ensayos clínicos con suplementación exógena en adultos mayores sanos muestran resultados heterogéneos. Un metanálisis de factores modificables sobre el envejecimiento cognitivo encontró beneficios pequeños pero significativos en fluidez verbal y atención con DHEA, comparable al efecto de la terapia estrogénica en mujeres postmenopáusicas (Lehert et al., 2015).
DHEA y fertilidad: reserva ovárica y FIV
La aplicación más respaldada por ensayos clínicos recientes es la suplementación previa a la estimulación ovárica en mujeres con diminished ovarian reserve (DOR) o pobres respondedoras. El mecanismo propuesto implica el aumento de andrógenos intrafoliculares, que potencian la sensibilidad del folículo a la FSH.
Un metanálisis temprano sobre 5 ensayos (221 mujeres) reportó un aumento significativo en la tasa de embarazo clínico con DHEA (riesgo relativo 2,33; IC 95 % 1,55–3,51) (Narkwichean et al., 2013). Revisiones sistemáticas posteriores con mayor número de ensayos confirmaron mejoría en la tasa de embarazo clínico y de recién nacido vivo en mujeres con reserva disminuida (Schwarze et al., 2018; Zhang et al., 2020).
Un metanálisis de 2025 sobre terapia en mujeres con reserva ovárica disminuida reafirmó que la DHEA y la CoQ10 son los adyuvantes con evidencia más consistente para mejorar los resultados de FIV/ICSI (Conforti et al., 2025). Las dosis típicas empleadas son 75 mg/día repartidos durante 8–12 semanas previas al ciclo.
DHEA y menopausia
En mujeres postmenopáusicas con función suprarrenal normal, una revisión sistemática con metanálisis concluyó que la DHEA oral produce aumentos pequeños y modestos en la función sexual, pero no mejora significativamente la calidad de vida global, el estado de ánimo ni la cognición (Elraiyah et al., 2014; Panjari & Davis, 2007). Un metanálisis dosis-respuesta más reciente mostró que la DHEA aumenta de forma consistente los niveles de estradiol en mujeres postmenopáusicas, con efecto más marcado a dosis ≥50 mg/día (Zhu et al., 2021).
La DHEA vaginal (prasterona) cuenta con aprobación de la FDA para el tratamiento de la dispareunia por atrofia vulvovaginal, y una revisión sistemática de 2024 la sitúa entre las opciones más efectivas para el síndrome genitourinario de la menopausia junto con estrógenos locales (Danan et al., 2024).
DHEA, cortisol y salud mental
La DHEA actúa como antagonista funcional del cortisol a nivel del sistema nervioso central. Un cociente cortisol/DHEA-S elevado se asocia con estrés crónico, depresión, deterioro cognitivo y mayor carga de estrés oxidativo (Park, 2025). Este concepto sustenta el interés en la DHEA como modulador del eje hipotálamo-hipófiso-suprarrenal (HHS) y complementa el uso tradicional de adaptógenos como la ashwagandha.
Pequeños ensayos han explorado la DHEA en depresión mayor, distimia y depresión perimenopáusica con beneficios modestos, pero la evidencia aún es insuficiente para recomendarla como monoterapia en trastornos del estado de ánimo.
DHEA vs pregnenolona y otros precursores
La pregnenolona es el precursor proximal de todos los esteroides humanos, incluida la DHEA. Mientras la pregnenolona tiene un espectro hormonal más amplio (puede convertirse en progesterona, cortisol, aldosterona o DHEA), la DHEA es más específica para la vía de andrógenos y estrógenos.
Diferencias clave con otros compuestos hormonales:
- DHEA vs pregnenolona: DHEA es más andrógeno-selectiva; la pregnenolona se usa más en deterioro cognitivo y neurosteroidogénesis.
- DHEA vs testosterona: la testosterona directa es mucho más potente; la DHEA es una vía suave y autorregulada, aunque menos predecible.
- DHEA vs diosgenina y yam silvestre: la diosgenina no se convierte en DHEA en el cuerpo humano pese a afirmaciones de marketing; es un intermediario sintético industrial.
- DHEA vs maca, tribulus y mucuna pruriens: estos son fitoterapéuticos que actúan indirectamente sobre el eje hormonal, no aportan hormona bioidéntica.
Dosis recomendadas según sexo y edad
Las dosis de DHEA varían considerablemente por indicación. Estas son las referencias más usadas en ensayos clínicos:
- Mujeres posmenopáusicas (función sexual, piel, hueso): 25–50 mg/día por vía oral.
- Insuficiencia suprarrenal (Addison, mujeres): 25–50 mg/día de reemplazo.
- Baja reserva ovárica / FIV: 75 mg/día (25 mg tres veces al día) durante 8–12 semanas previas al ciclo.
- Hombres adultos mayores: 50 mg/día; dosis mayores se asocian con riesgo aumentado de conversión a estrógenos.
- DHEA vaginal (prasterona): 6,5 mg/día por óvulo para síndrome genitourinario.
La DHEA se toma preferiblemente en la mañana para imitar el ritmo circadiano endógeno. Requiere monitoreo periódico de niveles séricos de DHEA-S, testosterona y estradiol. En Suplenet manejamos presentaciones de 25 y 50 mg en cápsulas vegetales de marcas premium con certificaciones USP o NSF. Algunos usuarios combinan DHEA con vitamina D, magnesio y zinc como protocolo de apoyo hormonal general.
Efectos secundarios y precauciones hormonales
La DHEA no es un suplemento benigno. Al convertirse en andrógenos y estrógenos, puede producir efectos secundarios hormonales dependientes de la dosis:
- En mujeres: acné, hirsutismo leve, voz más grave, alopecia androgénica, irregularidades menstruales.
- En hombres: ginecomastia, retención de líquidos, posible aceleración de calvicie androgénica por aumento de DHT.
- Generales: cefalea, insomnio, palpitaciones, alteraciones del perfil lipídico (↓HDL) y hepatotoxicidad a dosis altas.
Contraindicaciones absolutas: embarazo, lactancia y antecedentes de cánceres hormono-dependientes (mama, próstata, endometrio, ovario). Debido a que la DHEA puede elevar estradiol y testosterona, su uso está contraindicado en cualquier paciente con patología hormono-sensible activa o en remisión reciente. También se desaconseja en menores de 40 años sin deficiencia documentada, pues la supresión del eje endógeno es un riesgo real.
La DHEA interactúa con anticoagulantes (warfarina), insulina, corticosteroides, inhibidores de aromatasa y tamoxifeno. Cualquier uso debe ser supervisado por un endocrinólogo o ginecólogo, con analíticas de base y a las 8–12 semanas.
DHEA en Colombia: disponibilidad y regulación
En Colombia la DHEA no está disponible como medicamento registrado ante el INVIMA. Se comercializa como suplemento dietario de importación, lo que hace que la calidad varíe significativamente entre marcas. Es crítico elegir proveedores que ofrezcan certificados de análisis (COA) por lote y procedencia de fabricantes con buenas prácticas (GMP). En Suplenet curamos referencias de marcas con trazabilidad completa, aprovechando la cadena de frío y controles que mantienen la potencia y pureza del principio activo.