La progesterona natural es una hormona esteroide producida principalmente en el cuerpo lúteo de los ovarios y, en menor medida, en las glándulas suprarrenales. La forma "bioidéntica" (USP) es químicamente idéntica a la endógena y se sintetiza en laboratorio a partir de diosgenina del ñame silvestre (Dioscorea). No debe confundirse con las progestinas sintéticas ni con las cremas de ñame, que no convierten diosgenina en progesterona dentro del cuerpo humano. Su uso clínico siempre requiere prescripción médica.
- La progesterona bioidéntica (USP) tiene una estructura química idéntica a la endógena y, a diferencia de las progestinas sintéticas, no aumenta significativamente la proliferación mamaria.
- El cuerpo humano no convierte la diosgenina del ñame silvestre (Dioscorea) en progesterona: esa conversión solo ocurre en síntesis industrial.
- Dosis típicas bajo prescripción en menopausia: 100–200 mg/día oral micronizada; en perimenopausia se emplean también 300 mg nocturnos o cíclicos.
- Por su acción GABA-érgica vía alopregnanolona, la progesterona oral micronizada suele tomarse de noche para favorecer el sueño.
Qué es la progesterona natural
La progesterona natural es una hormona esteroide C‑21 producida principalmente por el cuerpo lúteo del ovario tras la ovulación y, en menor cuantía, por la corteza suprarrenal; durante el embarazo, la placenta se convierte en su principal fuente. En contexto de suplementación y terapia hormonal se denomina "natural" o bioidéntica cuando su molécula es químicamente idéntica a la endógena (grado USP), en contraposición a las progestinas sintéticas (progestágenos), que son moléculas artificiales con actividad parcialmente diferente. Su síntesis industrial parte de la diosgenina, saponina esteroide extraída del ñame silvestre (Dioscorea villosa) y de la soya, que se transforma en laboratorio mediante procesos químicos controlados.
Progesterona: una hormona sexual femenina clave
Junto con el estradiol, la progesterona es una de las dos hormonas protagonistas del ciclo menstrual. Prepara al endometrio para una eventual implantación embrionaria, estabiliza la fase lútea, reduce las contracciones uterinas y mantiene el embarazo en sus primeras semanas. Actúa sobre el receptor de progesterona (PR‑A y PR‑B) y, a través de sus metabolitos como la alopregnanolona, sobre el receptor GABA‑A del sistema nervioso central, lo que explica sus efectos ansiolíticos, sedantes y sobre el sueño (Memi et al., 2024).
Progesterona bioidéntica (USP) vs. progestinas sintéticas
La distinción entre progesterona bioidéntica y progestinas sintéticas (como el acetato de medroxiprogesterona, noretisterona o drospirenona) no es meramente semántica. Revisiones y posicionamientos de sociedades científicas sugieren que la progesterona micronizada bioidéntica presenta un perfil de seguridad más favorable a nivel mamario, cardiovascular y metabólico que la mayoría de progestinas sintéticas utilizadas en terapia de reemplazo hormonal (TRH) (L’Hermite, 2017; Gompel, 2012).
- Bioidéntica (USP): molécula idéntica a la producida por el ovario. Aprobada por agencias regulatorias en formas orales micronizadas y, en algunos países, como gel o crema vaginal.
- Progestinas sintéticas: moléculas modificadas, con afinidad variable por receptores glucocorticoides, androgénicos o mineralocorticoides.
- Cremas de ñame silvestre de venta libre: no son progesterona; pueden contener o no progesterona USP añadida.
Precursores naturales y fuentes industriales: ñame silvestre, soya y vitex
La progesterona bioidéntica comercial se obtiene a partir de precursores vegetales, no por extracción directa. Los más relevantes son:
- Ñame silvestre (Dioscorea villosa): sus rizomas son ricos en diosgenina, precursor histórico para la síntesis industrial.
- Soya: también aporta diosgenina/estigmasterol, usados hoy con mayor frecuencia por rendimiento industrial.
- Sauzgatillo (Vitex agnus‑castus): no aporta progesterona, pero actúa sobre el eje hipotálamo‑hipófisis disminuyendo prolactina y apoyando la fase lútea (van Die et al., 2013). Ver sauzgatillo.
Mito de la crema de ñame silvestre y conversión en el cuerpo
Es frecuente leer que "la crema de ñame silvestre se convierte en progesterona dentro del organismo". Esta afirmación es científicamente incorrecta. La conversión de diosgenina en progesterona requiere procesos químicos (degradación de Marker y etapas posteriores) que no ocurren en el metabolismo humano. Un ensayo clínico aleatorizado, doble ciego y cruzado en 23 mujeres menopáusicas mostró que una crema de extracto de ñame silvestre no produjo cambios significativos en progesterona sérica ni salival, ni alivio de síntomas vasomotores frente a placebo (Komesaroff et al., 2001). Cuando una crema comercializada como "natural" sí eleva los niveles, casi siempre se debe a que contiene progesterona USP añadida, independientemente de su etiquetado.
Crema transdérmica de progesterona: biodisponibilidad y consideraciones
La crema transdérmica de progesterona bioidéntica entrega la hormona a través de la piel evitando el primer paso hepático. Estudios farmacocinéticos muestran que la progesterona transdérmica eleva los niveles en sangre y, de manera notoria, los niveles salivales (hasta 4–7 veces los séricos), aunque con biodisponibilidad más baja y variable que la ruta oral (Zargar‑Shoshtari et al., 2010). En la práctica clínica, sociedades como la AACE recomiendan la progesterona oral micronizada como la alternativa con mejor evidencia cuando se requiere protección endometrial frente a estrógenos exógenos (Cobin et al., 2017), y mantienen precaución respecto a preparados compuestos ("bioidentical compounded") sin control regulatorio.
Menopausia y perimenopausia: el equilibrio con los estrógenos
En la menopausia, la caída de progesterona precede a la del estradiol y se manifiesta con alteraciones del ciclo, insomnio, labilidad emocional y sofocos. En terapia de reemplazo hormonal (TRH), la progesterona tiene dos funciones claras: proteger el endometrio frente al estímulo proliferativo del estrógeno y modular la calidad del sueño y el estado de ánimo (Crandall et al., 2023; Shufelt y Manson, 2021). En perimenopausia sintomática, ensayos con progesterona oral micronizada (OMP) de 300 mg nocturnos han mostrado mejoría en síntomas vasomotores cíclicos, sueño y mastalgia premenstrual (Prior, 2011).
Fase lútea, síndrome premenstrual y dominancia estrogénica
Durante la fase lútea, la progesterona alcanza su pico para sostener el endometrio. Una fase lútea corta o una baja producción de progesterona pueden asociarse a sangrado irregular, manchado premenstrual y síntomas característicos del síndrome premenstrual (SPM) y el trastorno disfórico premenstrual (TDPM). La hipótesis fisiopatológica dominante plantea un desequilibrio entre estrógenos y progesterona en la fase lútea, con hipersensibilidad a las fluctuaciones de neuroesteroides (Haußmann et al., 2024). Como estrategia nutricional coadyuvante, se suelen utilizar vitamina B6, magnesio, omega‑3 y el propio sauzgatillo, sin reemplazar ni suponer actividad progestágena directa.
Sueño y efecto GABA‑érgico de la progesterona
La progesterona se metaboliza a alopregnanolona, un neuroesteroide modulador positivo del receptor GABA‑A. Esta acción es la responsable de la somnolencia, sedación y reducción de ansiedad que muchas mujeres reportan tras tomar progesterona oral micronizada, y justifica su administración nocturna. En perimenopausia y menopausia, este efecto se traduce en mejoría del inicio y continuidad del sueño (Memi et al., 2024; Prior, 2011).
Dosis típicas y formas de administración
Las dosis son siempre orientativas y deben ser definidas por un profesional sanitario en función del cuadro clínico, la presencia o no de útero y el tratamiento estrogénico concomitante:
- Progesterona oral micronizada (menopausia con útero intacto + estrógeno): 100 mg/día continuos o 200 mg/día cíclicos 12–14 días/mes.
- Perimenopausia sintomática: protocolos con 300 mg nocturnos, continuos o cíclicos.
- Crema transdérmica bioidéntica: normalmente 20–40 mg/día, con concentraciones variables y alta dependencia del punto de aplicación.
- Gel o capsula vaginal: indicaciones específicas en fertilidad y fase lútea bajo supervisión ginecológica.
Precauciones, contraindicaciones e interacciones
La progesterona natural no debe tomarse como un "complemento de rutina". Está contraindicada en caso de cáncer hormonodependiente activo, enfermedad hepática grave, antecedente de tromboembolismo en contextos específicos, sangrado genital no filiado y embarazo no controlado. Puede producir somnolencia, mareo, mastalgia y cambios de estado de ánimo. Puede interactuar con inductores/inhibidores del citocromo CYP3A4, anticoagulantes y medicamentos hepatotóxicos. Su uso como reemplazo hormonal sin supervisión médica no es recomendable, incluso cuando se comercialice como "natural" o "bioidéntica".
Progesterona natural y suplementación en Colombia
En Colombia, la progesterona micronizada y los geles vaginales son medicamentos de prescripción regulados por el INVIMA y deben ser indicados y seguidos por médicos ginecólogos o endocrinólogos. Los productos categorizados como suplemento (cremas con Dioscorea villosa, sauzgatillo, shatavari u otros cofactores hormonales) no equivalen a progesterona y no deben presentarse como tales. En Suplenet se seleccionan precursores y cofactores con respaldo científico dentro del marco de suplementos alimenticios, y nunca como sustituto de terapia hormonal médica.