La dimetilglicina (DMG) es un aminoácido no esencial derivado de la glicina con dos grupos metilo. Forma parte del ciclo de metilación junto a la betaína, pero a diferencia de esta, su evidencia clínica en humanos es limitada: los ensayos controlados en autismo (Bolman 1999, Kern 2001) y en rendimiento deportivo (Bishop 1987) fueron negativos. La FDA nunca la reconoció como "vitamina B15". Se considera segura en dosis típicas de 125 a 500 mg al día.
- Es N,N-dimetilglicina, un derivado de la glicina con dos metilos en el nitrógeno; no es proteinogénica ni esencial.
- La FDA rechazó el "ácido pangámico" (vitamina B15) por falta de composición consistente y de función vitamínica demostrada (Herbert, 1979).
- Los dos ensayos doble ciego en autismo (Bolman 1999, Kern 2001) y el de corredores entrenados (Bishop 1987) no mostraron beneficio frente a placebo.
- Dosis típica: 125 a 500 mg/día. Para metilación tiene más evidencia la TMG (betaína) que la DMG.
La dimetilglicina (DMG, por sus siglas en inglés N,N-dimethylglycine) es un aminoácido no proteinogénico derivado de la glicina al que se le han añadido dos grupos metilo en el átomo de nitrógeno. Aparece de forma natural como intermediario del ciclo de la metionina y la homocisteína, donde funciona como producto de la desmetilación de la betaína. Durante décadas se promocionó como "vitamina B15" o "ácido pangámico", pero la FDA y la comunidad científica nunca la han reconocido como vitamina porque no existe ninguna deficiencia humana ni función esencial demostrada para ella (Herbert, 1979).
Qué es la dimetilglicina (DMG)
Químicamente, la dimetilglicina es (CH₃)₂NCH₂COOH: una molécula derivada de la glicina con dos grupos metilo unidos al nitrógeno. Se clasifica como un aminoácido no esencial y no proteinogénico —es decir, no se incorpora a las proteínas— y forma parte del metabolismo de los compuestos de un carbono. En el organismo se genera principalmente cuando la betaína cede uno de sus tres metilos para regenerar metionina a partir de homocisteína, dejando como subproducto la dimetilglicina.
Su perfil bioquímico la coloca cerca de otros donadores de metilo como la betaína (también llamada trimetilglicina o TMG) y la colina, aunque la DMG ya ha cedido dos metilos y queda con un perfil metabólico distinto. En suplementos suele venderse como base libre o como sales (clorhidrato, citrato), normalmente en pastillas masticables o cápsulas de 125 a 500 mg.
Origen del mito de la "vitamina B15"
El término vitamina B15 fue acuñado en los años 50 por Ernst Krebs Jr. y su padre, los mismos que después popularizaron el laetril ("vitamina B17"). Lo que comercializaban como ácido pangámico era una mezcla mal definida que en la URSS de los años 1960 se utilizó en deportistas y caballos de carreras. La FDA estadounidense determinó que el ácido pangámico no es una vitamina, no tiene composición química consistente y no cumple los criterios farmacológicos ni nutricionales para ser considerada un nutriente esencial (Herbert, 1979).
En la actualidad, los productos comercializados como "DMG" se refieren a la molécula pura N,N-dimetilglicina y no a las preparaciones de pangamato originales. Aun así, las afirmaciones de marketing siguen arrastrando ecos de aquel marketing soviético: aumento de la oxigenación celular, mejora del rendimiento, modulación inmune. La evidencia controlada para esos usos, como veremos, es limitada y mixta.
Cómo funciona en el ciclo de metilación
El papel mejor caracterizado de la DMG es como intermediario del ciclo de un carbono. La secuencia es la siguiente: la betaína dona un metilo a la homocisteína para producir metionina, generando dimetilglicina. La DMG es luego oxidada por la enzima dimetilglicina deshidrogenasa en la mitocondria del hígado y riñón, liberando un grupo metilo (que entra al pool de tetrahidrofolato) y formando sarcosina (N-metilglicina). La sarcosina deshidrogenasa la convierte finalmente en glicina, cerrando el ciclo (Porter et al., 1985).
En este sentido, la DMG es un derivado del flujo normal de metilación, no un donador eficiente como la SAMe o la propia betaína. Suplementarla externamente no aumenta significativamente el pool de grupos metilo activos: aporta carbono al folato pero no equivale a tomar TMG, B12 o folato si lo que se busca es bajar la homocisteína.
Evidencia en autismo: estudios pequeños y resultados negativos
El uso más popular de la DMG en padres y comunidades alternativas es como complemento en niños con trastorno del espectro autista (TEA). Esa popularidad se basa en relatos anecdóticos, no en ensayos rigurosos. Los dos ensayos clínicos doble ciego, controlados con placebo, publicados en revistas indexadas, han sido negativos:
- Bolman & Richmond (1999): ensayo cruzado doble ciego en pacientes con autismo, dosis bajas de DMG, sin diferencias significativas frente a placebo (PubMed).
- Kern et al. (2001): ensayo controlado con placebo en niños con autismo y trastorno del desarrollo, sin mejoría detectable en escalas de comportamiento ni lenguaje (PubMed).
Una revisión narrativa más reciente (Dhanjal et al., 2022) recopila los reportes de caso favorables y los modelos animales, pero reconoce que los datos clínicos en humanos siguen siendo insuficientes para recomendar la DMG como tratamiento del TEA. La conclusión razonable hoy es que la DMG no tiene evidencia controlada de eficacia en autismo; no se debe presentar como terapia.
Evidencia en rendimiento deportivo: ensayos negativos en humanos
La DMG se popularizó en deportes a partir de la idea soviética de que mejoraba la oxigenación tisular y el rendimiento aeróbico. Cuando esa hipótesis se llevó al laboratorio con metodología occidental, los resultados no la respaldaron:
- Bishop et al. (1987), ensayo doble ciego en corredores entrenados: la suplementación con N,N-dimetilglicina no mejoró VO₂ máx, lactato ni rendimiento en la cinta (PubMed).
- Rose et al. (1989), en caballos pura sangre durante ejercicio incremental en treadmill: tampoco se observaron cambios significativos en función cardiorrespiratoria ni producción de lactato (PubMed).
Con base en esos datos, las principales asociaciones de medicina deportiva no incluyen la DMG entre los suplementos con respaldo para rendimiento, a diferencia de la creatina, la beta-alanina o los nitratos. Quien busque mejorar resistencia o producción de óxido nítrico tiene alternativas con bibliografía más sólida.
Función inmune y metabolismo: hallazgos preclínicos
La línea de investigación inmune surge de modelos animales clásicos. Reap y Lawson (1990) describieron en ratones un aumento de la respuesta de anticuerpos tras DMG, y Lawson et al. (2007) reportaron mejoría en un modelo murino de artritis inducida por colágeno. Más recientemente, Bai et al. (2022) mostraron en lechones con restricción de crecimiento intrauterino que la sal de DMG modulaba marcadores inmunes.
Estos resultados son interesantes pero no se han replicado en ensayos humanos controlados. No hay datos clínicos que permitan recomendar DMG como inmunomodulador en personas, ni para infecciones recurrentes, ni para enfermedades autoinmunes.
Fuentes alimentarias y dosis típica
La DMG no es esencial, así que no existe ingesta diaria recomendada. Aparece en pequeñas cantidades en alimentos ricos en betaína y en compuestos de un carbono:
- Hígado y vísceras de res, cerdo y pollo (matriz natural más densa de DMG y precursores).
- Semillas de calabaza, semillas de girasol y otras semillas oleaginosas.
- Cereales integrales y germen de trigo (asociado al contenido de betaína).
- Legumbres y frutos secos, en cantidades menores.
En suplemento, la dosis comercial habitual va de 125 mg a 500 mg al día, repartidos en una o dos tomas, en pastilla sublingual o masticable. Las dosis usadas en los ensayos clínicos en autismo y deporte se han movido en ese mismo rango. No hay evidencia de que dosis mayores aporten beneficios adicionales y, dada la ausencia de un efecto demostrado, escalarlas no tiene justificación.
Seguridad, contraindicaciones e interacciones
La DMG se considera segura en las dosis típicas de suplemento (hasta 500 mg/día) y los ensayos publicados no han descrito eventos adversos relevantes. Es metabolizada por el hígado y eliminada como sarcosina, glicina y CO₂, sin acumulación documentada en personas sanas. Aun así, no se recomienda en estos contextos sin supervisión médica:
- Embarazo y lactancia: faltan datos de seguridad.
- Niños, especialmente con TEA: no se debe sustituir terapias respaldadas por evidencia.
- Insuficiencia renal o hepática severa: cualquier intermediario del ciclo de un carbono debe consultarse con el médico tratante.
- Tratamientos con anticonvulsivos o ISRS: aunque no hay interacciones farmacológicas reportadas, conviene avisar al profesional sanitario.
DMG vs TMG (betaína) y SAMe: diferencias prácticas
Es habitual confundir DMG con TMG (trimetilglicina, betaína) porque sus nombres y estructuras son parecidos. La diferencia importa:
- TMG / betaína: tres grupos metilo. Es donador activo y tiene evidencia consistente para reducir homocisteína. Suele dosificarse de 1.000 a 6.000 mg.
- DMG: dos grupos metilo, queda tras la donación de la TMG. Su evidencia clínica directa es limitada y mixta.
- SAMe: el donador de metilos universal del cuerpo. Tiene ensayos para depresión y osteoartritis, pero su precio y estabilidad son mayores.
Para alguien interesado en optimizar la metilación, las opciones con mejor relación evidencia/coste son la betaína (TMG), el metilfolato, la vitamina B12 en forma de metilcobalamina y la vitamina B6. La DMG queda como un suplemento de segunda línea, justificable solo si se entiende su rol limitado.
Cómo evaluar si tomarla tiene sentido
Antes de comprar DMG conviene hacerse tres preguntas:
- ¿Qué objetivo busco? Si es bajar homocisteína, la TMG/betaína tiene más evidencia. Si es rendimiento deportivo, la creatina o los nitratos. Si es función cognitiva, la colina o la metionina.
- ¿Mi alimentación cubre las bases de metilación? Sin folato, B12 y B6 adecuadas, ningún donador de metilo "extra" funciona bien.
- ¿Estoy dispuesto a probarla con expectativas realistas? Los ensayos controlados no han demostrado efectos clínicos relevantes; cualquier mejoría percibida puede deberse a placebo o a otros cambios concurrentes.
En Suplenet importamos DMG y trimetilglicina (TMG) de marcas premium estadounidenses con análisis de pureza al lote. Si el objetivo es donar metilos con respaldo científico, la TMG suele ser la primera opción razonable; la DMG queda reservada para experimentación informada o casos puntuales bajo seguimiento profesional.