El citrato de calcio es la sal del ácido cítrico que contiene aproximadamente 21 % de calcio elemental. A diferencia del carbonato, se absorbe bien con o sin comida porque no requiere ácido gástrico para disociarse, lo que lo hace ideal para adultos mayores, pacientes con aclorhidria y personas que toman inhibidores de la bomba de protones (IBP). Además, el citrato une oxalato urinario y reduce el riesgo de cálculos renales. La dosis típica es de 1.000 a 1.200 mg de calcio elemental al día, repartida en tomas de 500 mg o menos.
- Contiene 21 % de calcio elemental (vs 40 % del carbonato): se necesitan más cápsulas para la misma dosis.
- Su absorción es 22 %–27 % mayor que la del carbonato en adultos mayores con baja acidez gástrica (Recker, NEJM 1985).
- Se toma con o sin alimentos: ideal para pacientes con IBP, gastrectomía o bypass gástrico en Y-de-Roux.
- El citrato une oxalato urinario y reduce la formación de cálculos renales de oxalato cálcico.
El citrato de calcio es una sal orgánica formada por la unión del calcio con el ácido cítrico, de fórmula química Ca3(C6H5O7)2. Es una de las formas de suplementación de calcio más utilizadas en nutrición clínica por su buena biodisponibilidad incluso en ausencia de ácido gástrico. A diferencia del carbonato de calcio, el citrato puede tomarse con el estómago vacío y se asocia a un menor riesgo de cálculos renales.
Qué es el citrato de calcio
El citrato de calcio es un compuesto cristalino de color blanco, poco soluble en agua fría pero altamente soluble en medios ácidos. Se obtiene por reacción del hidróxido o carbonato de calcio con ácido cítrico. En suplementación, suele presentarse en tetrahidrato (Ca3(C6H5O7)2·4H2O), que aporta aproximadamente 21 % de calcio elemental por peso. Una cápsula de 1.000 mg de citrato de calcio, por tanto, entrega unos 210 mg de calcio elemental (Straub, 2007).
Desde el punto de vista regulatorio, el citrato de calcio está reconocido como aditivo alimentario GRAS por la FDA (E-333) y se utiliza como fortificante de jugos, cereales y fórmulas lácteas, además de su amplio uso como suplemento dietético.
Para qué sirve el citrato de calcio
El citrato de calcio se emplea para cubrir necesidades diarias de calcio y para indicaciones clínicas específicas donde otras formas son menos adecuadas. Sus usos principales son:
- Prevención y tratamiento de osteopenia y osteoporosis, habitualmente en combinación con vitamina D (Quesada Gómez et al., 2011).
- Suplementación en adultos mayores con aclorhidria o tratamiento prolongado con inhibidores de la bomba de protones (IBP).
- Pacientes post-cirugía bariátrica (especialmente bypass gástrico en Y-de-Roux), donde la absorción del carbonato cae drásticamente.
- Prevención de cálculos renales de oxalato cálcico en personas con antecedentes de litiasis.
- Suplementación durante el embarazo y la lactancia cuando la dieta no cubre los requerimientos.
- Fortificación alimentaria en jugos, bebidas vegetales y cereales.
Citrato vs carbonato: absorción y biodisponibilidad
La diferencia clínica más relevante entre el citrato y el carbonato de calcio está en la dependencia del ácido gástrico. El carbonato de calcio es prácticamente insoluble a pH neutro y requiere un pH estomacal < 3 para disociarse; si el estómago no secreta ácido (aclorhidria) o se toman IBP, su absorción cae hasta un 80 % respecto al citrato (Recker, 1985; Bo-Linn et al., 1984).
El citrato de calcio, en cambio, es parcialmente soluble en pH neutro y el anión citrato forma complejos solubles con el calcio que se absorben eficientemente en el intestino delgado vía difusión pasiva y transporte activo dependiente de calcitriol. Estudios comparativos en mujeres premenopáusicas sanas muestran que la absorción fraccional del citrato puede superar a la del carbonato en torno a un 22-27 % (Wang et al., 2014).
Comparativa práctica
- Calcio elemental: 40 % en carbonato vs 21 % en citrato.
- Con alimentos: el carbonato requiere comida para estimular ácido; el citrato no.
- Tolerancia digestiva: el citrato produce menos estreñimiento y menos gases que el carbonato.
- Costo: el carbonato es más barato por gramo de calcio, pero el citrato gana en pacientes con baja acidez.
Absorción con el estómago vacío y en adultos mayores
A partir de los 50-60 años la secreción de ácido clorhídrico disminuye de forma natural. Se estima que hasta un 40 % de los adultos mayores de 60 años presenta hipoclorhidria o aclorhidria. En este grupo, el citrato de calcio es claramente superior al carbonato porque no depende del ácido gástrico para ser absorbido.
Lo mismo aplica a pacientes en tratamiento crónico con IBP (omeprazol, esomeprazol, pantoprazol) y antagonistas H2 (ranitidina, famotidina). Varios estudios han documentado hipocalcemia y osteoporosis en usuarios prolongados de IBP que tomaban carbonato, revirtiéndose al cambiar a citrato (Knight et al., 2021). Tras cirugía bariátrica (bypass gástrico en Y-de-Roux), el citrato también supera al carbonato en absorción, aunque la absorción global de calcio permanece reducida (Tondapu et al., 2009).
Contenido de calcio elemental: cuánto aporta realmente
La cifra del envase puede engañar. Una tableta que dice "citrato de calcio 1.500 mg" en realidad contiene unos 315 mg de calcio elemental (21 %). Para alcanzar los 1.000-1.200 mg diarios de calcio elemental recomendados en mayores de 50 años, una persona necesitará tomar entre 4 y 6 tabletas de citrato, frente a 2-3 tabletas si usara carbonato. Esta diferencia justifica que muchas fórmulas combinen citrato con otras sales o con hidroxiapatita para optimizar el volumen de suplementación.
Citrato de calcio y cálculos renales
Contrario a la intuición, los suplementos de calcio bien elegidos no favorecen los cálculos renales; pueden incluso prevenirlos. El citrato urinario es un inhibidor natural de la cristalización de oxalato cálcico. El citrato de calcio eleva el citrato urinario y, al mismo tiempo, une oxalato dietético en el intestino, reduciendo su absorción. Por estas dos vías disminuye el riesgo de litiasis de oxalato cálcico en personas predispuestas.
Ensayos clínicos han mostrado que el citrato de calcio no aumenta la calciuria de forma significativa ni la supersaturación urinaria de oxalato cálcico, a diferencia de lo que ocurre con el carbonato (Sakhaee et al., 1991). Se prefiere, por tanto, en pacientes con antecedentes de cálculos renales que requieren suplementación de calcio.
Citrato-malato de calcio (CCM): una variante optimizada
El citrato-malato de calcio (CCM) es una sal mixta que combina citrato y malato, con una absorción aún más alta que la del citrato puro. Estudios de equilibrio de calcio han mostrado mayor retención ósea y mejores marcadores de remodelación en mujeres posmenopáusicas suplementadas con CCM frente a carbonato (Reinwald et al., 2008). Ensayos aleatorizados más recientes con formulaciones que incluyen CCM confirman su eficacia en osteopenia y osteoporosis (Gopal et al., 2024). El CCM se usa con frecuencia en jugos fortificados.
Sinergias: vitamina D, vitamina K2 y magnesio
El calcio no trabaja aislado. Para que se incorpore al hueso y no al tejido vascular se necesitan cofactores clave:
- Vitamina D: aumenta la absorción intestinal de calcio vía calbindina. Sin niveles adecuados (25-OH-D > 30 ng/ml) la eficacia del citrato cae.
- Vitamina K2: activa osteocalcina y matriz Gla, dirigiendo el calcio al hueso y alejándolo de arterias.
- Magnesio: necesario para la conversión de vitamina D a su forma activa y para la mineralización ósea.
Por eso muchas fórmulas avanzadas combinan citrato de calcio con D3, K2 y magnesio. Tomar calcio en dosis altas sin estos cofactores puede aumentar la calcificación vascular sin beneficio óseo proporcional.
Dosis recomendada y forma de tomar
La ingesta diaria recomendada de calcio elemental varía por edad y sexo:
- 19-50 años: 1.000 mg/día.
- Mujeres > 50 y hombres > 70 años: 1.200 mg/día.
- Embarazo y lactancia: 1.000-1.300 mg/día según edad.
La absorción del calcio es saturable: no conviene tomar más de 500 mg de calcio elemental por toma. Si se requieren 1.000 mg, mejor repartir en dos dosis. El citrato puede tomarse con o sin comida, pero se recomienda separarlo al menos 2 horas de suplementos de hierro, zinc, tiroxina (levotiroxina), tetraciclinas y quinolonas para evitar interacciones de absorción. En Suplenet se encuentran varias fórmulas con citrato y CCM combinadas con D3 y K2 para cobertura integral.
Contraindicaciones y efectos secundarios
El citrato de calcio es bien tolerado en la mayoría de personas. No obstante, hay situaciones donde debe evitarse o vigilarse con un médico:
- Hipercalcemia o hiperparatiroidismo primario: cualquier suplemento de calcio está contraindicado.
- Insuficiencia renal avanzada: el riñón no excreta adecuadamente el calcio y puede precipitar calcifilaxis.
- Sarcoidosis y otras granulomatosis: producción extrarrenal de calcitriol con riesgo de hipercalcemia.
- Combinación con dosis altas de vitamina D: puede desencadenar hipercalcemia aguda en ancianos frágiles (Drinka et al., 2006).
- Efectos gastrointestinales leves: gases, estreñimiento ocasional o diarrea. Suelen mejorar reduciendo dosis.
Interacciones farmacológicas
El citrato y el calcio pueden interferir con la absorción o eliminación de otros compuestos. Se recomienda distanciar 2-4 horas respecto a: levotiroxina, bifosfonatos (alendronato, risedronato), tetraciclinas, ciprofloxacino y otras fluoroquinolonas, sales de hierro, zinc y cobre. El citrato aumenta la absorción de aluminio y debe evitarse en pacientes con antiácidos a base de sales de aluminio. En pacientes tratados con diuréticos tiazídicos puede aumentar la calcemia de forma aditiva.
Fuentes alimentarias de calcio y cuándo suplementar
La primera estrategia para cubrir calcio debe ser siempre la alimentación. Lácteos (leche, yogur, queso), pescados pequeños consumidos con espinas (sardinas, anchoas), tofu fortificado, vegetales de hoja verde (brócoli, col rizada) y semillas de ajonjolí son las principales fuentes. Cuando la dieta no alcanza los requerimientos -o cuando hay malabsorción demostrada, cirugía bariátrica, IBP crónicos o riesgo elevado de osteoporosis- la suplementación con citrato de calcio es una herramienta segura y costo-efectiva, siempre acompañada de vitamina D, K2 y un estilo de vida activo con entrenamiento de fuerza.