Alholva: Qué Es, Nombres Regionales, Origen, Historia, Composición, Usos Culinarios y Aplicaciones Medicinales del Fenogreco

Conoce la alholva (methi, hilbeh, Trigonella foenum-graecum): etimología árabe, historia milenaria, cultivo, composición de semillas y usos culinarios.

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Equipo Suplenet Diccionario de Suplementos
Semillas amarillo-doradas de alholva (fenogreco, Trigonella foenum-graecum) en cuenco con hojas frescas de methi y mortero de bronce sobre madera oscura
15 min de lectura · Revisado abr 2026
En resumen

La alholva (Trigonella foenum-graecum) es el nombre tradicional español del fenogreco, también conocido como methi en India y hilbeh en el mundo árabe. Es una leguminosa anual cultivada hace más de 4.000 años por sus pequeñas semillas amarillas y sus hojas, presente en el papiro de Ebers, la cocina india, los huertos de Carlomagno y la herboristería andalusí. Sus semillas contienen galactomanano, 4-hidroxiisoleucina y saponinas como la diosgenina, responsables de sus efectos sobre la glucemia, la libido y la lactancia.

Puntos clave
  • La alholva, methi, hilbeh y fenogreco son cuatro nombres para la misma especie: Trigonella foenum-graecum.
  • India produce más del 70% del fenogreco mundial; las semillas y las hojas (methi y kasuri methi) son ingredientes diarios en su cocina.
  • Las semillas contienen ~48% de fibra galactomanano y 4-hidroxiisoleucina, un aminoácido único potenciador de la secreción de insulina glucosa-dependiente.
  • El sotolón de la alholva da olor a jarabe de arce al sudor, la orina y la leche materna durante el consumo regular — un fenómeno benigno pero que puede confundirse con la enfermedad MSUD en pediatría.

¿Qué es la alholva?

La alholva es el nombre tradicional español de la planta Trigonella foenum-graecum, una leguminosa anual de la familia Fabaceae que se cultiva por sus pequeñas semillas amarillas y sus hojas tiernas. En la mayor parte del mundo se conoce más por sus nombres en otras lenguas — methi (en hindi y otras lenguas índicas), hilbeh o ḥulba (en árabe), fenugrec (en francés), fenugreek (en inglés) y fenogreco (su nombre técnico-medicinal en español).

La palabra «alholva» proviene del árabe hispánico alḥúlba, derivado a su vez del árabe clásico ḥulba, y fue introducida en la península ibérica durante el periodo andalusí (siglos VIII–XV). Es uno de los muchos arabismos botánicos que sobreviven en el castellano (junto a azafrán, alcaparra, alcachofa o albahaca) y refleja siglos de intercambio agrícola entre el mundo árabe y el mediterráneo cristiano. En España se sigue usando «alholva» en contextos rurales, herbolarios tradicionales y recetarios antiguos, mientras que la literatura científica y los suplementos comerciales suelen optar por «fenogreco».

Botánicamente la alholva es una leguminosa de porte bajo (20–60 cm de altura) con hojas trifoliadas — tres hojuelas dentadas, parecidas a las del trébol — y pequeñas flores blanco-amarillentas con tonos violáceos en la base. Tras la floración produce vainas largas y curvadas que contienen entre 10 y 20 semillas duras de color amarillo dorado a marrón claro, de forma aproximadamente romboidal y aroma característico que recuerda al jarabe de arce. Tanto las semillas como las hojas se utilizan en la cocina y en la medicina tradicional, aunque la mayor parte de la investigación clínica moderna se ha centrado en las semillas.

Etimología y nombres regionales

Pocas plantas tienen un mapa lingüístico tan rico como la alholva. Cada civilización que la adoptó le dio un nombre propio que aún se utiliza en cocinas, mercados y farmacias tradicionales. Conocer estos nombres es útil tanto para identificar correctamente productos importados como para rastrear recetas históricas y modernas.

  • Alholva (España y mundo hispánico tradicional): del árabe hispánico alḥúlba. Se conserva en herbolarios, recetarios antiguos y zonas rurales de Andalucía, Murcia y Castilla–La Mancha.
  • Fenogreco (mundo hispánico moderno y científico): del latín foenum graecum, literalmente «heno griego», nombre con el que los romanos designaban a la planta porque se importaba como forraje desde Grecia.
  • Methi (मेथी) (India y diáspora): nombre en hindi para las semillas; las hojas frescas se llaman methi saag y las hojas secas kasuri methi. Es uno de los ingredientes más cotidianos de la cocina india.
  • Hilbeh / Ḥulba (حلبة) (mundo árabe y norte de África): nombre en árabe estándar, también escrito helba o hilba. En Yemen se prepara una salsa fría con semillas remojadas también llamada hilbeh o hulba.
  • Fenugrec (Francia y Magreb francófono): forma directa del latín, presente en la cocina mediterránea francesa y en la herboristería tradicional.
  • Fenugreek (mundo anglosajón): adaptación inglesa del francés fenugrec, dominante en literatura científica y suplementos comerciales.
  • Shanbalileh (شنبلیله) (Persia/Irán): las hojas frescas se utilizan en estofados como el clásico ghormeh sabzi.
  • Hulba (Etiopía y Eritrea): protagonista de mezclas de especias como el berbere, aunque suele aparecer junto a otras leguminosas.

La diversidad de nombres no es un detalle anecdótico: refleja que la alholva fue uno de los primeros cultivos en cruzar el Mediterráneo y Asia, y que cada cultura desarrolló sus propios usos culinarios y medicinales. En etiquetados de suplementos importados es común ver «Fenugreek (Trigonella foenum-graecum)» — exactamente la misma planta que la alholva del herbolario español.

Historia y origen: 4.000 años de uso documentado

La alholva es uno de los cultivos más antiguos del mundo. Su zona de domesticación se sitúa en el Mediterráneo oriental y el Cercano Oriente, probablemente entre Anatolia, Mesopotamia y el norte de Siria, hacia el cuarto milenio antes de Cristo. Desde allí se difundió en dos direcciones: hacia el este, llegando a Persia, India y China, y hacia el oeste, alcanzando Egipto, Grecia, Roma y eventualmente la península ibérica.

Egipto antiguo

Se han hallado semillas de alholva en tumbas egipcias del segundo milenio a. C., incluyendo el ajuar funerario de Tutankamón. El papiro de Ebers (~1550 a. C.), uno de los textos médicos más antiguos conservados, la prescribe para quemaduras, problemas digestivos y como elemento del proceso de embalsamamiento. En la cocina egipcia tradicional se usaba — y aún se usa — para hacer helba, una bebida espesa de semillas remojadas y cocidas, considerada reconstituyente.

Grecia y Roma

El nombre romano foenum graecum («heno griego») revela su uso original en Roma: forraje aromático para el ganado, importado desde Grecia. Hipócrates (siglo V a. C.) la incluyó en su farmacopea para problemas digestivos y respiratorios, y Dioscórides en De Materia Medica (siglo I d. C.) describió en detalle sus propiedades emolientes. Los gladiadores romanos al parecer la consumían para mejorar la fuerza, una tradición que ha llegado prácticamente intacta a los suplementos modernos comercializados para deportistas.

India: methi en Ayurveda

En la medicina ayurvédica, la alholva (methi) es una de las plantas más documentadas. Aparece en los textos clásicos del Charaka Samhita y el Sushruta Samhita (siglos II a. C.–II d. C.), donde se clasifica como «rasayana» — una categoría de plantas rejuvenecedoras que tonifican el organismo, mejoran la digestión y prolongan la vitalidad. La medicina Unani (de origen greco-árabe, practicada en India y Pakistán) también la utiliza extensamente, como documenta una revisión publicada en 2024 sobre la alholva en la tradición Unani (Khatoon et al., 2024).

Al-Ándalus y la llegada al castellano

La introducción de la alholva en la península ibérica se atribuye a los agricultores andalusíes durante los siglos VIII–XII. El Calendario de Córdoba (siglo X) y los tratados agronómicos de Ibn Bassal e Ibn al-Awwam describen su cultivo y usos culinarios. Tras la Reconquista, la palabra «alholva» quedó incorporada al castellano y la planta se mantuvo en herbolarios, conventos y boticas tradicionales, especialmente en Andalucía y Murcia.

Cultivo y producción mundial

La alholva es una planta resistente y de bajo coste agronómico que crece bien en climas templados a semiáridos con suelos bien drenados. Como leguminosa, fija nitrógeno atmosférico mediante simbiosis con bacterias del género Rhizobium, lo que la convierte además en un cultivo regenerador del suelo: tradicionalmente se ha sembrado en rotación con cereales para mejorar la fertilidad de la tierra.

  • Productores principales: India concentra más del 70 % de la producción mundial, seguida de Marruecos, Egipto, Turquía, Argentina, Etiopía y China. Los estados indios de Rajastán, Gujarat y Madhya Pradesh son los grandes proveedores globales tanto de semillas como de hojas secas.
  • Ciclo: es un cultivo anual de invierno (rabi) en la India, que se siembra entre octubre y noviembre y se cosecha en febrero–marzo. En climas mediterráneos se siembra en otoño o a final de invierno.
  • Productos comerciales: semillas enteras, semillas en polvo, hojas frescas (methi saag), hojas secas (kasuri methi), aceite esencial de semilla y extractos estandarizados utilizados en suplementos.
  • Plagas y enfermedades: es relativamente resistente, aunque puede sufrir mildiu velloso causado por Peronospora trigonellae (Rooney-Latham et al., 2009), un patógeno reportado en India, Pakistán, Argelia, Reino Unido y Estados Unidos.

En España la alholva se cultiva en pequeñas extensiones, sobre todo para uso forrajero y herbolario; el grueso de las semillas que se venden en herbolarios y suplementos procede de India y Marruecos.

Composición de las semillas

Las semillas de alholva tienen una composición nutricional inusualmente densa para una semilla pequeña. Aproximadamente la mitad de su peso es fibra dietética — en su mayoría una fibra soluble tipo galactomanano que forma geles viscosos al contacto con agua y modula la absorción de nutrientes en el intestino delgado (Sakhare & Prabhasankar, 2021). Esta misma fibra se está investigando como vehículo para mejorar la biodisponibilidad de otros principios activos como la curcumina (Matthewman et al., 2023).

  • Fibra dietética (~48 %): mayoritariamente galactomanano soluble, pequeña fracción insoluble.
  • Proteína (~25 %): incluye el aminoácido libre 4-hidroxiisoleucina, exclusivo de esta planta y con propiedades insulinotrópicas glucosa-dependientes (Sauvaire et al., 1998).
  • Lípidos (~6–10 %): aceite con perfil rico en ácidos grasos insaturados y lecitina.
  • Saponinas esteroidales: diosgenina, yamogenina, gitogenina, trigoneósidos y protodioscina — pertenecientes al grupo de las saponinas, con actividad hormonal y modulación de DHT.
  • Alcaloides: trigonelina (también presente en el café), gentianina, carpaina.
  • Aroma: el sotolón (4,5-dimetil-3-hidroxi-2(5H)-furanona) es el compuesto volátil responsable de su sabor característico a jarabe de arce — el mismo compuesto da al jarabe de arce su olor distintivo.

El contenido de saponinas y de 4-hidroxiisoleucina es lo que distingue farmacológicamente a la alholva de otras leguminosas. La diosgenina, en particular, es un sapogenín que la industria farmacéutica utilizó históricamente como precursor de hormonas esteroideas semisintéticas (incluyendo la primera generación de la píldora anticonceptiva sintetizada a partir de plantas relacionadas).

Usos culinarios por región

El uso culinario de la alholva precede en milenios a su uso como suplemento. En realidad, la mayor parte del consumo mundial sigue siendo alimentario, no medicinal, especialmente en el subcontinente indio y el Cuerno de África. Tanto las semillas como las hojas se utilizan, con técnicas muy distintas según la región.

India: methi y kasuri methi

En India la alholva tiene presencia diaria. Las semillas se tuestan brevemente en aceite caliente al inicio de muchas recetas (técnica del tadka) para liberar su aroma; aparecen en mezclas como el panch phoron bengalí (mezcla de cinco semillas) y en numerosos curries del sur. Las hojas frescas (methi saag) se cocinan como verdura — el plato methi paneer o el aloo methi son ejemplos clásicos. Las hojas secas (kasuri methi) se desmenuzan al final de la cocción sobre platos como el butter chicken, el dal makhani o el paneer tikka masala, aportando un aroma terroso característico que define muchas recetas del norte de India.

Mundo árabe y Yemen

En la cocina yemení la hilbeh es una salsa nacional: semillas de alholva remojadas durante horas y batidas hasta obtener una espuma cremosa, condimentada con zhug (pasta de chiles y especias) y servida fría junto al pan o el guiso de carne saltah. En Egipto las semillas se hierven en leche o agua con azúcar para preparar la bebida tradicional helba, considerada tónica y galactagoga. En el Magreb se usa en mezclas de especias como el ras el hanout.

Etiopía e Iran

En Etiopía y Eritrea, la alholva tostada y molida (abish) entra en mezclas de especias como el berbere y se usa para hacer pan de injera. En Irán, las hojas frescas (shanbalileh) son uno de los componentes verdes característicos del estofado ghormeh sabzi, considerado plato nacional.

Industria alimentaria moderna

El sotolón de la alholva — el mismo compuesto que da olor al jarabe de arce — se utiliza en la industria de saborización artificial para reproducir el sabor a maple en helados, productos horneados y caramelos. También se ha usado para imitar sabores de caramelo, café y cardamomo. En Europa, su galactomanano se incorpora a panes de fibra y a hidrocoloides alimentarios.

El olor a jarabe de arce: sotolón y sudor

Una curiosidad bien documentada — y a veces incómoda — del consumo regular de alholva es que el sudor, la orina y, durante la lactancia, la leche materna pueden adquirir un olor dulce parecido al jarabe de arce. Esto se debe a que el sotolón presente en las semillas se excreta en bajas concentraciones por las glándulas sudoríparas y los riñones tras ser metabolizado.

El fenómeno es completamente benigno y desaparece cuando se interrumpe el consumo. Sin embargo, tiene una implicación clínica relevante: en pediatría puede confundirse con la enfermedad de la orina con olor a jarabe de arce (MSUD), una alteración metabólica congénita rara. Ante un olor dulce inesperado en un lactante, los pediatras suelen preguntar si la madre consume alholva o suplementos de fenogreco antes de iniciar pruebas más invasivas.

Aplicaciones medicinales tradicionales

Las medicinas tradicionales que adoptaron la alholva la utilizaron para fines parcialmente coincidentes pero con matices culturales propios. La revisión de la tradición Unani sobre Trigonella foenum-graecum resume bien la amplitud histórica de sus aplicaciones (Khatoon et al., 2024):

  • Medicina egipcia antigua: quemaduras, dolor abdominal, fiebre, embalsamamiento.
  • Medicina greco-romana: emoliente para mucosas, tratamiento de tos, problemas digestivos, gladiadores como tónico.
  • Ayurveda (India): rasayana (rejuvenecedor), galactagogo (estimulante de la leche materna), vata-balanceador, control digestivo, vigor masculino y femenino.
  • Medicina Unani (greco-árabe): indigestión, flatulencia, colitis, artritis, lumbago, parálisis, cefaleas, resfriado común, tos, asma bronquial, diabetes, vitíligo y pitiriasis.
  • Medicina tradicional china (TMC): tonificación renal, debilidad lumbar, hernia testicular, frialdad de extremidades.
  • Tradición árabe del Magreb y Yemen: reconstituyente posparto, estimulante del apetito, uso tópico capilar.

Buena parte de la investigación clínica moderna se ha dirigido precisamente a verificar estos usos tradicionales — un proceso que ha confirmado algunas indicaciones y matizado o descartado otras. Para el detalle clínico actualizado, dosis y mecanismos de acción, consulta la entrada principal de fenogreco.

Aplicaciones modernas con respaldo clínico

Aunque esta entrada se centra en los aspectos botánicos, históricos y culinarios, conviene resumir brevemente las indicaciones donde la evidencia clínica de la alholva es más sólida. Para profundizar en cada una, dosis exactas y guía de suplementación, recomendamos la entrada principal de fenogreco.

  • Control glucémico: un metaanálisis de ensayos clínicos mostró reducciones significativas en glucemia en ayunas (-0,96 mmol/L), glucosa postprandial 2 h (-2,19 mmol/L) y HbA1c (-0,85 %) en personas con diabetes (Neelakantan et al., 2014). El mecanismo combina la fibra galactomanano que ralentiza la absorción y la 4-hidroxiisoleucina que potencia la secreción de insulina glucosa-dependiente. Relevante para personas que ya monitorean su glucosa o complementan con canela, banaba, berberina, melón amargo o cromo.
  • Galactagogo (estimulante de la leche materna): un metaanálisis en red confirmó un aumento significativo de la producción de leche materna frente a placebo (diferencia media ponderada: 17,79; IC 95 % 11,71–23,88), aunque con efecto inferior al de Coleus amboinicus y dátil de palma (Khan et al., 2017).
  • Libido y función sexual masculina: el estudio doble ciego controlado con placebo de Steels et al. con extracto estandarizado Testofen® mostró aumento significativo de la libido y bienestar sexual en 60 hombres sanos durante 6 semanas, sin alterar significativamente los niveles séricos de prolactina o testosterona total (Steels et al., 2011).
  • Libido y función sexual femenina: Rao et al. demostraron en un ECA con 80 mujeres sanas que el extracto Libifem® aumentó significativamente la testosterona libre, el estradiol y la activación sexual en 8 semanas (Rao et al., 2015).
  • Sospecha de modulación lipídica e inflamatoria: revisiones recientes documentan posible reducción de colesterol total y LDL, así como acción antiinflamatoria, aunque la heterogeneidad metodológica es alta.
  • Modulación del microbiota intestinal: estudios preclínicos indican que el galactomanano de alholva favorece Bacteroidetes sobre Firmicutes y activa AMPK hepática, una vía clave en el metabolismo energético (Shtriker et al., 2017).

Cómo se consume tradicionalmente

Quien quiera incorporar la alholva como alimento — no como suplemento — tiene varias opciones documentadas en cocinas tradicionales. Estas formas son habitualmente seguras en cantidades culinarias y representan el modo en que la han consumido cientos de millones de personas durante milenios.

  • Semillas remojadas: 1–2 cucharaditas en agua durante 8–12 horas. El agua resultante (con sabor amargo) se bebe en ayunas en numerosas tradiciones; las semillas se consumen blandas o se añaden a guisos.
  • Semillas tostadas y molidas: base para mezclas de especias. Tostar suaviza el amargor y potencia el sotolón.
  • Semillas germinadas: brotes tiernos similares a los de alfalfa pero con un sabor amargo distintivo, ricos en proteínas.
  • Hojas frescas (methi saag): cocidas brevemente en aceite con ajo y especias, como cualquier verdura de hoja.
  • Hojas secas (kasuri methi): espolvoreadas al final de la cocción para aroma; muy concentradas, basta una pizca.
  • Infusión: una cucharadita de semillas trituradas por taza, hervida 5–10 minutos. Sabor amargo intenso; suele endulzarse con miel o leche.

Quien busque dosis estandarizadas para indicaciones clínicas concretas (control glucémico, libido, lactancia) debería usar extractos titulados disponibles como suplemento — consulta los productos disponibles en Suplenet en la categoría de hierbas y plantas medicinales para opciones con perfil verificado.

Seguridad, contraindicaciones y precauciones

La alholva en cantidades culinarias normales tiene un excelente perfil de seguridad — la prueba son los milenios de consumo regular en India, Yemen, Egipto, Etiopía y todo el Mediterráneo. Sin embargo, las dosis terapéuticas concentradas como suplemento (típicamente 5–10 g/día de semilla en polvo o 600–1.200 mg/día de extractos estandarizados) presentan precauciones documentadas.

  • Embarazo: contraindicada. Estudios preclínicos y revisiones sobre seguridad de plantas medicinales en el embarazo la incluyen entre las plantas a evitar por su actividad uterotónica y potencial teratogénico (Bernstein et al., 2020; Ouzir et al., 2016).
  • Lactancia: ampliamente utilizada como galactagogo, pero requiere supervisión médica si se toman dosis altas y la leche puede oler a jarabe de arce (lo que es benigno pero puede confundir diagnósticos).
  • Alergia a leguminosas: la alholva pertenece a la familia Fabaceae junto con cacahuete, soja, garbanzo y guisantes. Personas alérgicas a leguminosas — especialmente cacahuete y garbanzo — pueden presentar reactividad cruzada, que en casos raros ha causado anafilaxia (Joseph et al., 2018).
  • Diabetes con tratamiento farmacológico: potencial efecto aditivo con hipoglucemiantes; requiere monitoreo de glucemia y ajuste profesional.
  • Anticoagulantes: el contenido de cumarinas obliga a precaución con warfarina y antiagregantes.
  • Síndrome de ovario poliquístico (SOP): ha sido evaluada como adyuvante junto a otras plantas como canela y Vitex agnus-castus (Moini Jazani et al., 2019); requiere supervisión médica.

Diferencias entre alholva, methi y fenogreco: aclarando la confusión

Una de las preguntas más frecuentes es si alholva, methi y fenogreco son la misma planta. La respuesta es sí: son tres nombres para la misma especie botánica, Trigonella foenum-graecum. La diferencia está exclusivamente en el contexto y la lengua de uso:

  • Alholva — nombre tradicional español, herbolario y rural. Se conserva en recetarios antiguos y herbolarios de Andalucía y Murcia.
  • Methi — nombre en hindi y otras lenguas índicas. Es el nombre dominante en cocina india y en productos importados de India (kasuri methi, methi seeds, etc.).
  • Fenogreco — nombre técnico-medicinal y dominante en literatura científica, suplementos y herboristería moderna en español. Procede del latín foenum graecum («heno griego»).

En etiquetas de suplementos importados es frecuente ver «Fenugreek (Trigonella foenum-graecum)» — la versión inglesa. En herbolarios de pueblo en España, en cambio, es habitual encontrar «alholva» o «alholvas» a granel. Si encuentras un suplemento con cualquiera de estos nombres y el binomio botánico Trigonella foenum-graecum, es la misma planta.

Curiosidades históricas y culturales

Pocas plantas reúnen tantas anécdotas curiosas como la alholva. Algunas de las más documentadas:

  • Tutankamón y el embalsamamiento: se han identificado restos de semillas en su tumba (1323 a. C.); también formaba parte de los ungüentos rituales de embalsamamiento y se asocia al dios Min, deidad egipcia de la fertilidad.
  • «Heno griego» de los romanos: el nombre foenum graecum revela que los romanos no la vieron como medicina sino como forraje — un pienso aromático que importaban desde Grecia para los caballos.
  • Carlomagno (siglo IX): incluyó la alholva en el Capitulare de villis, listado de plantas obligatorias en los huertos del imperio carolingio — uno de los registros más antiguos de cultivo organizado en Europa occidental.
  • Saborizantes industriales: el sotolón sintético se patentó en los años setenta para imitar el jarabe de arce — pero el original natural sigue siendo la alholva.
  • «Nube de jarabe de arce» en Nueva York: entre 2005 y 2009, residentes de Manhattan reportaron episodios de un misterioso olor a jarabe de arce que cubría la ciudad. La fuente: una fábrica de procesamiento de semillas de fenogreco en Nueva Jersey.
  • Fijación de nitrógeno: como leguminosa, mejora la fertilidad del suelo. Tradicionalmente se sembraba como cultivo de cobertura para preparar la tierra antes del trigo en India y Egipto.

Cómo identificar alholva auténtica

Identificar semillas de alholva auténticas es relativamente sencillo si se conoce su perfil característico. Las semillas adulteradas o de baja calidad pueden mezclarse con semillas de otras leguminosas o haber perdido aroma por mal almacenamiento.

  • Forma: romboidal-trapezoidal, con un surco diagonal profundo que divide la semilla en dos lóbulos asimétricos. Tamaño: 3–5 mm.
  • Color: amarillo dorado a marrón claro, uniformes; rechazar lotes con semillas oscuras, manchadas o muy heterogéneas.
  • Textura: muy dura al tacto, casi pétrea (necesitan remojo o molido para liberar sus componentes activos).
  • Aroma: al frotar o triturar, debe liberar un olor inconfundible a jarabe de arce o curry; ausencia de aroma indica semillas viejas o de mala calidad.
  • Sabor: amargo característico que recuerda al apio cuando crudo, dulzón cuando se tuesta.

Las hojas secas (kasuri methi) deben mantener color verde grisáceo intenso y aroma fresco; las hojas pálidas o sin olor han perdido sus compuestos volátiles.

Fuentes y referencias

  1. Khatoon, F., Azahar, M., Uddin, Q., Husain, N., Moin, M.S. & Khan, S. (2024). A Comprehensive Review on Trigonella foenum-graecum L. with Special Reference to Unani Medicine. Combinatorial Chemistry & High Throughput Screening, 27(2), 187-202. PubMed
  2. Sauvaire, Y., Petit, P., Broca, C., Manteghetti, M., Baissac, Y., Fernandez-Alvarez, J., et al. (1998). 4-Hydroxyisoleucine: a novel amino acid potentiator of insulin secretion. Diabetes, 47(2), 206-210. PubMed
  3. Steels, E., Rao, A. & Vitetta, L. (2011). Physiological aspects of male libido enhanced by standardized Trigonella foenum-graecum extract and mineral formulation. Phytotherapy Research, 25(9), 1294-1300. PubMed
  4. Rao, A., Steels, E., Beccaria, G., Inder, W.J. & Vitetta, L. (2015). Influence of a Specialized Trigonella foenum-graecum Seed Extract (Libifem), on Testosterone, Estradiol and Sexual Function in Healthy Menstruating Women, a Randomised Placebo Controlled Study. Phytotherapy Research, 29(8), 1123-1130. PubMed
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Preguntas Frecuentes

¿Qué es la alholva exactamente?

La alholva es el nombre tradicional español de la planta Trigonella foenum-graecum, una leguminosa anual de la familia Fabaceae cultivada por sus semillas amarillas y sus hojas trifoliadas. Es la misma planta que se conoce como fenogreco en literatura científica, methi en hindi, hilbeh en árabe y fenugreek en inglés. La palabra «alholva» llegó al castellano del árabe hispánico alḥúlba durante el periodo andalusí.

¿Alholva, methi y fenogreco son la misma planta?

Sí, son exactamente la misma especie botánica: Trigonella foenum-graecum. La diferencia está solo en la lengua y el contexto: «alholva» se usa en herbolarios y zonas rurales de España; «fenogreco» domina en literatura científica y suplementos modernos; «methi» es el nombre indio y aparece en productos como kasuri methi (hojas secas); «hilbeh» o «ḥulba» se usa en países árabes; «fenugreek» es la forma anglosajona dominante en internet y suplementos importados.

¿De dónde viene la palabra alholva?

«Alholva» procede del árabe hispánico alḥúlba, derivado del árabe clásico ḥulba, y entró al castellano durante el periodo andalusí (siglos VIII–XV). Es uno de los muchos arabismos botánicos que se conservan en español, junto a azafrán, alcaparra, alcachofa y albahaca. La introdujeron los agricultores andalusíes y la palabra sobrevivió en herbolarios tradicionales después de la Reconquista, especialmente en Andalucía y Murcia.

¿Por qué la alholva huele a jarabe de arce?

Las semillas contienen sotolón (4,5-dimetil-3-hidroxi-2(5H)-furanona), un compuesto volátil que es exactamente el mismo responsable del aroma característico del jarabe de arce. Cuando se consume alholva regularmente, este compuesto puede excretarse por las glándulas sudoríparas y los riñones, dando un olor dulce al sudor, la orina y, durante la lactancia, a la leche materna. El fenómeno es benigno y desaparece al suspender el consumo, pero puede confundirse en lactantes con la enfermedad MSUD (orina con olor a jarabe de arce).

¿Cómo se usa la alholva en la cocina?

El uso culinario varía por región. En la cocina india las semillas se tuestan en aceite caliente al inicio de los curries (técnica del tadka), las hojas frescas (methi saag) se cocinan como verdura y las hojas secas (kasuri methi) se espolvorean al final sobre platos como butter chicken. En Yemen se prepara la salsa hilbeh con semillas remojadas batidas hasta espumar. En Egipto se hierven en leche para hacer la bebida tónica helba. En Etiopía entra en mezclas de especias como berbere. En Irán, las hojas (shanbalileh) son uno de los verdes del estofado nacional ghormeh sabzi.

¿Para qué sirve la alholva según la evidencia científica?

Las indicaciones con respaldo clínico más sólido son: control glucémico en personas con diabetes (metaanálisis muestra reducción de glucosa en ayunas, postprandial y HbA1c), estimulación de la lactancia (galactagogo confirmado por metaanálisis en red), mejora de la libido y función sexual en hombres y mujeres (ECA con extractos estandarizados Testofen® y Libifem®), y modulación lipídica e inflamatoria. Para profundizar en dosis, mecanismos y guía clínica, consulta la entrada principal de fenogreco.

¿Qué contiene la semilla de alholva?

Aproximadamente 48% es fibra dietética (mayoritariamente galactomanano soluble), 25% es proteína (incluyendo el aminoácido único 4-hidroxiisoleucina), 6–10% son lípidos, y el resto incluye saponinas esteroidales (diosgenina, yamogenina, protodioscina), alcaloides como la trigonelina, y compuestos volátiles como el sotolón responsable del aroma a jarabe de arce. Esta combinación explica tanto sus efectos sobre el metabolismo de la glucosa como sus propiedades hormonales.

¿La alholva tiene contraindicaciones?

Sí. Está contraindicada en el embarazo por su actividad uterotónica y potencial teratogénico documentado en estudios preclínicos. En personas con alergia a leguminosas (especialmente cacahuete y garbanzo) puede causar reactividad cruzada y, raramente, anafilaxia. En personas con diabetes en tratamiento farmacológico requiere monitoreo de glucemia por efecto aditivo. También requiere precaución con anticoagulantes por su contenido en cumarinas. Las dosis culinarias normales son seguras para la mayoría de personas.

¿Dónde se cultiva la alholva?

India concentra más del 70% de la producción mundial — los estados de Rajastán, Gujarat y Madhya Pradesh son los grandes proveedores globales. Le siguen Marruecos, Egipto, Turquía, Etiopía, Argentina y China. En España se cultiva en pequeñas extensiones, sobre todo para uso forrajero y herbolario; el grueso de las semillas que se venden en herbolarios y suplementos en el mundo hispánico procede de India y Marruecos. Es un cultivo de invierno en regiones tropicales y subtropicales.

¿Se consigue alholva o fenogreco en Colombia?

Sí. En Colombia las semillas de alholva se encuentran en herbolarios tradicionales bajo los nombres «alholva» o «fenogreco», y como suplemento estandarizado en presentaciones de cápsulas o extracto en herbolarios y tiendas de suplementos. En Suplenet ofrecemos opciones de hierbas y plantas medicinales con perfil verificado importadas de marcas premium. La alholva culinaria (semillas enteras o hojas kasuri methi) suele encontrarse en supermercados especializados en productos asiáticos o medio orientales.