Las vitaminas A y D comparten receptores nucleares (RAR y VDR) y trabajan en sinergia para la regulación inmune, la salud ósea y la diferenciación celular. En invierno, una combinación segura para adultos sanos es 5,000 UI de retinol preformado + 2,000 UI de D3 por día. Los fumadores, embarazadas y pacientes con hiperparatiroidismo o enfermedad hepática activa NO deben seguir este protocolo sin supervisión. El aceite de hígado de bacalao ofrece ambas vitaminas en proporción natural y es una alternativa razonable.
- Vitamina A (RAR) y vitamina D (VDR) son receptores nucleares que comparten dímeros con el receptor RXR
- La proporción natural del aceite de hígado de bacalao (aprox. 3:1 A:D) se acerca al equilibrio fisiológico
- Dosis seguras: 5,000 UI vitamina A + 2,000 UI vitamina D3 para adultos sanos no embarazadas
- Contraindicaciones absolutas: embarazo, hepatopatías activas, hiperparatiroidismo, sarcoidosis
- La vitamina A en exceso puede antagonizar la vitamina D y aumentar riesgo de fracturas
- La vitamina K2 y magnesio son cofactores esenciales para la seguridad del protocolo
- Duración recomendada: 3 meses durante temporada baja de sol
En mis consultas, cada invierno recibo preguntas similares: "Doctor, ¿puedo tomar vitamina D porque no me da el sol? ¿Y vitamina A porque me enfermo mucho de gripa?". La intuición del paciente es correcta: ambas vitaminas juegan un rol crítico en la inmunidad y ambas tienden a ser insuficientes cuando pasamos más tiempo en interiores con menos exposición solar y menos alimentos frescos. Pero la combinación mal dosificada puede ser problemática, y me parece importante explicar tanto la sinergia como los límites de seguridad.
Este artículo no es una recomendación individualizada: es un protocolo general para adultos sanos, basado en las guías del Institute of Medicine (IOM), la European Food Safety Authority (EFSA) y la evidencia clínica acumulada. Si tienes alguna condición médica, embarazo o tomas medicamentos, consulta con tu médico antes de implementarlo.
Por qué A y D trabajan juntas a nivel molecular
La base biológica de la sinergia está en los receptores nucleares. Tanto el ácido retinoico (forma activa de la vitamina A) como el calcitriol (forma activa de la vitamina D) actúan uniéndose a receptores intracelulares: el RAR (retinoic acid receptor) y el VDR (vitamin D receptor). Pero estos receptores no actúan solos: ambos necesitan heterodimerizarse con el receptor RXR (retinoid X receptor) para unirse al ADN y activar la transcripción génica1.
Esto significa que hay una competencia cuando ambas vitaminas están presentes en exceso, y una cooperación cuando están en equilibrio. Múltiples estudios han demostrado que:
- Dosis muy altas de vitamina A pueden antagonizar la señalización de vitamina D en el hueso, aumentando el riesgo de fracturas en algunos estudios2.
- Dosis insuficientes de vitamina A pueden reducir la eficacia de suplementar vitamina D para la inmunidad.
- La proporción óptima parece estar cerca de la que se encuentra en alimentos ancestrales como el aceite de hígado de bacalao: aproximadamente 3:1 a 5:1 de A respecto a D en unidades internacionales.

Funciones inmunes específicas de cada vitamina
Vitamina A: mantiene la integridad del epitelio respiratorio e intestinal (primera línea de defensa), regula la maduración de linfocitos T reguladores, participa en la respuesta adaptativa con células T helper 1 y 2, y es esencial para la función de las células NK (natural killer).
Vitamina D: activa la síntesis de péptidos antimicrobianos (catelicidina y defensinas) en macrófagos y células epiteliales, modula la respuesta inflamatoria, mejora la función fagocítica de los macrófagos y regula el balance Th1/Th173.
En combinación, ambas vitaminas refuerzan las defensas físicas (mucosas sanas) y bioquímicas (péptidos antimicrobianos, linfocitos competentes) contra patógenos respiratorios, que son el principal problema del invierno.
Protocolo de invierno para adultos sanos
Para una persona adulta, no embarazada, no fumadora, sin hepatopatía ni enfermedad granulomatosa:
- Vitamina A (retinol): 5,000 UI (1,500 mcg RAE) al día, de preferencia con alimentos grasos.
- Vitamina D3 (colecalciferol): 2,000 UI (50 mcg) al día.
- Vitamina K2 (MK-7): 90-180 mcg al día, esencial para dirigir el calcio movilizado por la D a los huesos y lejos de las arterias.
- Magnesio: 200-400 mg al día (glicinato o citrato), cofactor esencial para la activación de la vitamina D.
Este protocolo es seguro para periodos de 3 meses, típicamente cubriendo la temporada de menor exposición solar. Los productos que ofrecen combinaciones con K2 incluidas, como Mega Vitamina D3 + MK-7 de NOW Foods o el Vitamina D3 + K2 de NOW Foods, simplifican la logística.
Alternativa: aceite de hígado de bacalao
Una opción elegante para quienes prefieren alimentos tradicionales es el aceite de hígado de bacalao (fermentado o estándar). Una cucharadita (5 ml) de aceite típico aporta aproximadamente 4,500 UI de vitamina A, 450 UI de vitamina D, más EPA y DHA. La proporción natural es aproximadamente 10:1, lo cual es ligeramente más alto en A que el ideal calculado pero aún dentro del rango fisiológico.
Ventajas: es un alimento completo, con cofactores naturales. Desventaja: algunos pacientes no toleran el sabor y la dosificación es menos precisa.
A quién NO le conviene este protocolo
Hay grupos específicos donde esta combinación puede ser peligrosa:
- Mujeres embarazadas o que planean embarazo en los próximos 3 meses: el retinol en dosis altas es teratogénico. El límite en embarazo es 2,800 mcg/día (9,300 UI), y se prefiere obtenerlo de beta-caroteno.
- Fumadores: por el efecto observado en los estudios ATBC y CARET con beta-caroteno, y por precaución con suplementos de vitamina A en esta población.
- Pacientes con sarcoidosis, tuberculosis o linfomas: estas enfermedades granulomatosas producen calcitriol extra-renalmente, y la suplementación con D puede causar hipercalcemia peligrosa.
- Hiperparatiroidismo primario: la suplementación con D puede empeorar la hipercalcemia.
- Hepatopatía activa o cirrosis: el metabolismo hepático de ambas vitaminas está comprometido.
- Pacientes que toman retinoides orales (isotretinoína, acitretina): riesgo de toxicidad acumulativa.

Monitoreo recomendado
Para protocolos que se extiendan más de 3 meses, recomiendo:
- 25-hidroxi-vitamina D sérica al inicio y después de 3 meses. Objetivo: 30-50 ng/ml.
- Retinol sérico al inicio (es raro necesitar seguimiento si no hay síntomas).
- Calcio sérico e ionizado a los 3 meses.
- PTH (hormona paratiroidea) si hay dudas sobre el metabolismo del calcio.
La lección práctica
La vitamina A y la vitamina D son un ejemplo clásico de cómo los nutrientes trabajan en red, no en aislamiento. Dosificarlas bien requiere entender tanto la sinergia como los antagonismos, y reconocer que no existe una dosis óptima universal: depende del estado basal, la exposición solar, la dieta y la genética individual. Para contexto adicional sobre la importancia de los cofactores, revisa nuestras entradas sobre vitamina K2 y magnesio.