El maqui berry (Aristotelia chilensis) es una baya púrpura endémica de la Patagonia chilena cuyo valor reside en su altísima concentración de antocianinas dominadas por delfinidinas, responsables de uno de los ORAC más elevados documentados en frutos comestibles. Extractos estandarizados como Delphinol han demostrado reducir la glucemia posprandial en prediabéticos (60 mg/día) y MaquiBright ha mejorado la producción de lágrima en ojo seco (60 mg/día, 60 días). Útil también como antioxidante sistémico y soporte cardiometabólico.
- Delfinidina-3-O-β-glucósido es el polifenol marcador del maqui: las delfinidinas representan >25–35 % del contenido de antocianinas.
- 60 mg/día de MaquiBright™ durante 60 días aumentaron la producción de lágrima (Schirmer: 18,7→27,1 mm) y redujeron el DEQS de 40 a 11 puntos.
- 60 mg/día de Delphinol® durante 12 semanas redujeron la glucemia en ayunas, insulinemia y LDL en prediabéticos.
- ORAC del maqui fresco supera 27.000 μmol TE/100 g, >4 veces el del arándano común.
¿Qué es el Maqui Berry?
El Maqui Berry es el fruto de Aristotelia chilensis (Mol.) Stuntz, un árbol endémico del sur de Chile y zonas andino-patagónicas que también crece en regiones australes de Argentina. Se trata de una baya pequeña, esférica, de intenso color púrpura casi negro, cuyo uso alimenticio y medicinal por parte del pueblo mapuche está documentado desde hace siglos. En la última década ha ganado atención internacional como superalimento por su perfil único de polifenoles, especialmente antocianinas derivadas de la delfinidina, que le confieren una capacidad antioxidante considerada una de las más altas registradas en frutos comestibles (García-Milla et al., 2024).
Desde el punto de vista nutricional aporta aproximadamente 150 kcal por 100 g, un contenido bajo de proteína, alto en fibra y semillas ricas en ácidos grasos mono y poliinsaturados. Sin embargo, su valor diferencial reside en los compuestos bioactivos: antocianinas, alcaloides indólicos, flavonoides, cumarinas y ácidos fenólicos como el cafeico y el ferúlico, con la delfinidina-3-O-β-glucósido como marcador principal (Escribano-Bailón et al., 2006).
Composición: delfinidinas predominantes y perfil polifenólico
El maqui destaca por una composición de antocianinas dominada por glicósidos de delfinidina, que suelen representar más del 34 % de los polifenoles totales. Los derivados más abundantes son delfinidina-3-sambubiósido-5-glucósido, delfinidina-3,5-diglucósido, delfinidina-3-glucósido y delfinidina-3-sambubiósido, acompañados en menor proporción por derivados de cianidina (Fredes et al., 2014; Brauch et al., 2015).
Esta predominancia de delfinidinas es inusual entre frutos comestibles — la mora de Castilla, el arándano o el acai tienen perfiles mucho más mixtos — y explica buena parte de la capacidad antioxidante característica del maqui. Los flavonoides complementarios incluyen quercetina, miricetina y sus glicósidos, que actúan sinérgicamente con las antocianinas (Genskowsky et al., 2016).
Capacidad antioxidante: uno de los ORAC más altos registrados
La capacidad antioxidante del maqui, medida por ORAC (Oxygen Radical Absorbance Capacity), se encuentra entre las más elevadas reportadas para frutos comestibles, con valores que en bayas frescas pueden superar 27.000 μmol TE/100 g y alcanzar cifras aún mayores en extractos concentrados. En comparación con otras bayas como el arándano (~6.500 μmol TE/100 g) o la fresa, el maqui presenta una densidad polifenólica significativamente superior (Quispe-Fuentes et al., 2018).
Esta potencia se traduce en una reducción medible de marcadores de estrés oxidativo en humanos. Un ensayo clínico aleatorizado con 42 adultos sanos, fumadores y con sobrepeso mostró que 162 mg de antocianinas de maqui al día durante 4 semanas redujeron significativamente el LDL oxidado (Ox-LDL) y los F2-isoprostanos urinarios — dos biomarcadores clave de peroxidación lipídica — frente a placebo (Davinelli et al., 2015).
Ojo seco: el ensayo clínico con MaquiBright
Uno de los hallazgos clínicos más sólidos del maqui proviene de un estudio piloto japonés con el extracto estandarizado MaquiBright™ en 13 voluntarios con ojo seco moderado. Los participantes recibieron 30 mg o 60 mg diarios durante 60 días. Ambas dosis incrementaron de forma significativa la producción de lágrima medida por el test de Schirmer ya a los 30 días; la dosis de 60 mg mantuvo el aumento sostenido (de 18,7 ± 1,9 mm basal a 27,1 ± 2,7 mm a los 60 días) y redujo el Dry Eye-related Quality of Life Score de 40,2 a 11,1 puntos sobre 60 (Hitoe et al., 2014).
Estudios preclínicos previos identificaron el mecanismo: las delfinidinas protegen las células fotorreceptoras del daño por luz visible y azul al reducir el estrés oxidativo en retina y glándulas lagrimales (Tanaka et al., 2013; Yamazaki et al., 2024). Es por esto que el maqui aparece frecuentemente en fórmulas orientadas a fatiga visual digital y salud ocular.
Glicemia y resistencia a la insulina
Los extractos estandarizados de maqui tipo Delphinol® han sido evaluados en varios ensayos clínicos en personas con prediabetes o regulación alterada de la glucosa. En un ensayo aleatorizado, Hidalgo et al. demostraron que una dosis única de 180 mg antes de una sobrecarga oral de glucosa reducía significativamente el pico glucémico posprandial, con un efecto dosis-dependiente sugestivo de inhibición del cotransportador sodio-glucosa SGLT (Hidalgo et al., 2014).
En estudios de suplementación prolongada, 60 mg diarios de Delphinol® durante 12 semanas redujeron la glucemia en ayunas e insulinemia y mejoraron el perfil lipídico de sujetos prediabéticos (Alvarado et al., 2016a; Alvarado et al., 2016b). A nivel preclínico, la baya liofilizada indujo pardeamiento (browning) del tejido adiposo blanco subcutáneo y mejoró la resistencia a la insulina en ratones obesos inducidos por dieta alta en grasa (Sandoval et al., 2019).
Presión arterial, lípidos y perfil cardiovascular
Las antocianinas de maqui influyen sobre varios parámetros del síndrome metabólico. En el ensayo de 12 semanas con Delphinol® (60 mg/día), los sujetos prediabéticos no solo mejoraron la glucosa sino también el perfil lipídico, con descensos significativos en triglicéridos y LDL (Alvarado et al., 2016). En modelos animales de síndrome metabólico, el extracto etanólico de maqui mejoró marcadores bioquímicos y redujo el estrés oxidativo sistémico (Castillo-García et al., 2023).
Aunque el efecto directo sobre la presión arterial aún requiere más evidencia en humanos, la mejora del endotelio vascular atribuida a las delfinidinas — por vía de óxido nítrico y reducción de la oxidación de LDL — es un mecanismo respaldado por varios estudios mecanísticos en bayas con perfiles similares al arándano.
Efecto antiinflamatorio y analgésico
El maqui exhibe actividad antiinflamatoria documentada en modelos celulares y animales. Las delfinidinas y otros polifenoles modulan la vía NF-κB, reducen la producción de citoquinas proinflamatorias (TNF-α, IL-6) y disminuyen marcadores de inflamación asociados a enfermedades cardiometabólicas y degenerativas (Céspedes et al., 2017). Estudios recientes también han explorado efectos antinociceptivos en modelos animales de dolor, con resultados sugestivos pero que requieren confirmación en humanos (Agulló et al., 2021).
Extractos estandarizados: Delphinol® y MaquiBright™
La mayoría de la evidencia clínica disponible se ha generado con dos ingredientes comerciales estandarizados, no con baya cruda:
- Delphinol® (MNL Chile): extracto estandarizado a un mínimo de 35 % de antocianinas totales y ≥25 % de delfinidinas. Es el ingrediente usado en los ensayos de glucemia y estrés oxidativo de Alvarado, Hidalgo y Davinelli.
- MaquiBright™ (Oryza Oil & Fat Chemical): extracto estandarizado a 25 % de antocianinas utilizado en el ensayo clínico de ojo seco de Hitoe et al. 2014.
Los suplementos etiquetados como "maqui berry" pueden variar enormemente en su contenido real de antocianinas. Para replicar los resultados de los estudios clínicos conviene buscar extractos estandarizados con porcentaje declarado de antocianinas o de delfinidinas.
Dosis y forma de consumo
Las dosis utilizadas en investigación varían según el objetivo clínico:
- Ojo seco: 60 mg/día de extracto estandarizado al 25 % de antocianinas durante al menos 30–60 días.
- Control glucémico posprandial: 60 a 180 mg de extracto estandarizado (≥35 % antocianinas) tomados 30–60 minutos antes de comidas con carbohidratos.
- Mantenimiento antioxidante general: 60–200 mg de extracto estandarizado al día, o equivalente a 500–1.000 mg de baya liofilizada.
- Baya cruda o polvo liofilizado: 1 a 3 g al día aportan cantidades relevantes de antocianinas, aunque con variabilidad elevada según origen y procesamiento.
En Suplenet se priorizan formatos con extracto estandarizado y porcentaje declarado de antocianinas, para asegurar trazabilidad con la evidencia clínica.
Seguridad, contraindicaciones e interacciones
Los estudios clínicos disponibles no han reportado efectos adversos relevantes con dosis de 30–200 mg de extracto estandarizado durante 1–3 meses. Como fruto comestible consumido desde hace siglos, presenta un perfil de seguridad favorable. Sin embargo, por su efecto sobre la glucemia, las personas que toman hipoglucemiantes orales o insulina deben supervisión médica para evitar hipoglucemia aditiva. El potencial antiplaquetario leve de las antocianinas sugiere precaución combinado con anticoagulantes (warfarina, clopidogrel) en dosis altas. Se recomienda suspenderlo 2 semanas antes de cirugías programadas, y su uso durante embarazo y lactancia carece de datos suficientes de seguridad, por lo que no se recomienda fuera del consumo alimentario habitual.
Maqui berry vs. otras bayas antioxidantes
Frente al arándano, al acai o al goji, el maqui destaca por la predominancia casi exclusiva de delfinidinas y por su densidad ORAC, que suele ser la más alta del grupo. El acai aporta perfil graso y fibra; el arándano, un balance mayor entre antocianinas y procianidinas; el goji, carotenoides como la zeaxantina. En la práctica, estas bayas no se sustituyen entre sí sino que cumplen funciones complementarias dentro de un patrón dietético antiinflamatorio junto con otras fuentes de polifenoles como el resveratrol, la quercetina o los extractos de semilla de uva.