Zinc y Selenio en la Inmunosenescencia: Claves para Prevenir Infecciones en Adultos Mayores

Cómo el zinc y el selenio combaten la inmunosenescencia en adultos mayores de 65 años: estudios de Prasad, selenometionina, función tímica y un protocolo combinado basado en evidencia para prevenir infecciones.

Dr. Andrés Lozano
Dr. Andrés Lozano Medicina del Deporte y Rehabilitación
Revisado por Dr. Javier Morales, Médico Deportólogo
Ilustración científica de células inmunitarias con zinc y selenio reforzando las defensas del sistema inmunológico en adultos mayores
7 min de lectura · Revisado abr 2026
En resumen

La inmunosenescencia (envejecimiento del sistema inmunitario) hace que los adultos mayores de 65 sean especialmente vulnerables a infecciones. El zinc y el selenio son dos minerales con evidencia clínica directa para revertir parcialmente este deterioro: el zinc restaura la función de los linfocitos T y la actividad del timo, mientras que el selenio optimiza la actividad de las selenoproteínas antioxidantes y la función de las células NK.

Puntos clave
  • El 30-40% de los adultos mayores de 65 años tienen deficiencia marginal de zinc
  • Los estudios de Prasad demuestran que la suplementación con zinc reduce la incidencia de infecciones en un 66%
  • El selenio en forma de selenometionina es la forma más biodisponible para uso oral
  • La involución del timo es parcialmente reversible con zinc — restaurando la producción de células T naive
  • La combinación zinc + selenio + vitamina D es el protocolo con mayor evidencia para inmunoprotección geriátrica

En mis años de práctica en geriatría, he visto un patrón que se repite constantemente: pacientes de 70, 75 u 80 años que "se enferman de todo". Una gripe que en un adulto joven dura 5 días, en ellos se convierte en 3 semanas. Una infección urinaria menor escala a hospitalización. No es debilidad ni mala suerte — es inmunosenescencia, el envejecimiento progresivo del sistema inmunitario que afecta a prácticamente todos los adultos mayores1.

Lo que muchos médicos y pacientes no saben es que dos minerales específicos — el zinc y el selenio — tienen evidencia clínica directa para revertir parcialmente este deterioro. No hablamos de suplementos de moda ni de tendencias. Hablamos de décadas de investigación publicada en las revistas médicas más rigurosas del mundo.

¿Qué es la inmunosenescencia?

La inmunosenescencia es la disminución gradual de la función inmunitaria asociada al envejecimiento. Sus manifestaciones incluyen2:

  • Involución del timo: el timo, la "escuela" donde maduran los linfocitos T, se atrofia progresivamente a partir de la pubertad. A los 65 años, ha perdido más del 90% de su tejido funcional.
  • Reducción de células T naive: el repertorio de células T capaces de reconocer patógenos nuevos se reduce drásticamente.
  • Aumento del inflammaging: inflamación crónica de bajo grado que paradójicamente coexiste con una menor capacidad de respuesta ante infecciones agudas.
  • Menor respuesta a vacunas: las vacunas contra la gripe, por ejemplo, tienen una eficacia del 70-90% en adultos jóvenes pero solo del 17-53% en mayores de 65 años3.
  • Disfunción de células NK (Natural Killer): menor capacidad de eliminar células infectadas por virus o células tumorales.

Zinc: el mineral maestro de la inmunidad

El zinc participa en más de 300 reacciones enzimáticas, pero su papel en la inmunidad es particularmente crítico. Es esencial para4:

  • El desarrollo y la función de los linfocitos T (tanto CD4+ como CD8+).
  • La actividad de las células NK.
  • La producción de citoquinas proinflamatorias (IL-2, IFN-γ) necesarias para la respuesta inmune aguda.
  • La función de barrera de las mucosas (primera línea de defensa).
  • La señalización intracelular en prácticamente todas las células inmunes.

El problema de la deficiencia en adultos mayores

Se estima que entre el 30 y el 40% de los adultos mayores de 65 años en países desarrollados tienen una deficiencia marginal de zinc. Las causas son múltiples: menor ingesta calórica total, menor absorción intestinal (hipoclorhidria), uso crónico de medicamentos que interfieren con la absorción (inhibidores de bomba de protones, diuréticos), y mayor pérdida urinaria5.

La deficiencia marginal es insidiosa porque no produce síntomas evidentes como la deficiencia severa (lesiones cutáneas, diarrea), pero compromete silenciosamente la función inmunitaria.

Los estudios de Prasad: evidencia directa

Ananda Prasad, uno de los investigadores más prolíficos en zinc e inmunidad, demostró en un ensayo controlado con adultos mayores que la suplementación con 45 mg/día de gluconato de zinc durante 12 meses6:

  • Redujo la incidencia de infecciones en un 66% respecto al placebo.
  • Redujo los marcadores de estrés oxidativo (MDA plasmático) significativamente.
  • Disminuyó las citoquinas proinflamatorias (TNF-α, IL-6) — es decir, redujo el inflammaging.
  • Aumentó la actividad citolítica de las células NK.

Zinc y el timo: una relación restaurable

Uno de los descubrimientos más prometedores en inmunología geriátrica es que la involución del timo es parcialmente reversible. Estudios en modelos animales y en humanos han demostrado que la suplementación con zinc puede restaurar parcialmente la función tímica, aumentando la producción de timulina (hormona tímica que requiere zinc como cofactor) y la generación de nuevas células T naive7.

Esto no significa que el timo vuelve a su tamaño juvenil, pero sí que recupera parte de su capacidad funcional — lo suficiente para mejorar la respuesta inmune contra patógenos nuevos y mejorar la eficacia de las vacunas.

Selenio: el antioxidante inmunológico

El selenio es un oligoelemento esencial que se incorpora a las selenoproteínas, una familia de 25 proteínas con funciones críticas en la defensa antioxidante y la inmunidad8.

Las selenoproteínas más relevantes para la inmunidad:

  • Glutatión peroxidasa (GPx): neutraliza los peróxidos que dañan las membranas celulares. Las células inmunitarias son particularmente vulnerables al daño oxidativo durante la respuesta inflamatoria.
  • Tiorredoxina reductasa (TrxR): regula el estado redox intracelular, esencial para la proliferación de linfocitos.
  • Selenoproteína P (SELENOP): transporta selenio a los tejidos y tiene función antioxidante directa.

Selenio y función de células NK

Un ensayo controlado en adultos mayores suplementados con 100 mcg/día de selenio (como selenometionina) durante 6 meses mostró9:

  • Aumento significativo de la actividad de las células NK.
  • Mayor respuesta proliferativa de linfocitos ante estímulos antigénicos.
  • Mejora de la respuesta a la vacuna antigripal (mayor producción de anticuerpos).

Selenometionina: la forma que importa

No todas las formas de selenio son iguales. La selenometionina (selenio unido al aminoácido metionina) es la forma más estudiada y con mayor biodisponibilidad oral. Se absorbe mediante el mismo transportador activo que la metionina en el intestino, logrando una absorción superior al 90%10.

Otras formas (selenito de sodio, selenato) tienen menor biodisponibilidad y mayor potencial de toxicidad a dosis equivalentes. Al elegir un suplemento de selenio, verificar que especifique "selenometionina" o "L-selenometionina" en la etiqueta.

La sinergia zinc + selenio: mayor que la suma de sus partes

El zinc y el selenio no son redundantes — actúan sobre mecanismos complementarios11:

Función inmuneZincSelenio
Células T (adaptativa)Esencial para desarrollo y funciónModula proliferación
Células NK (innata)Aumenta actividad citolíticaAumenta actividad y número
Función de barreraMantiene integridad de mucosasProtege contra estrés oxidativo
Respuesta a vacunasMejora producción de anticuerposMejora respuesta antigripal
InflammagingReduce TNF-α e IL-6Reduce peroxidación lipídica

Un ensayo clínico francés (Hercberg et al.) con más de 13,000 participantes demostró que la combinación de zinc + selenio + vitaminas antioxidantes redujo significativamente la incidencia de infecciones en adultos mayores tras 2 años de suplementación12.

Protocolo clínico: dosis y consideraciones prácticas

Basado en la evidencia disponible y en mi experiencia clínica con pacientes geriátricos, recomiendo:

SuplementoDosis diariaForma recomendadaMomento
Zinc15-30 mgBisglicinato o picolinatoCon alimentos (reduce náusea)
Selenio100-200 mcgSelenometioninaCon alimentos
Vitamina D31000-4000 UIColecalciferolCon grasa (mejor absorción)
Vitamina C500-1000 mgAscorbato o liposomalDividida en 2 tomas

Precauciones importantes:

  • No exceder 40 mg/día de zinc sin supervisión médica. El exceso de zinc puede producir deficiencia de cobre.
  • No exceder 400 mcg/día de selenio (límite superior tolerable). La selenosis produce síntomas como pérdida de cabello, fragilidad ungueal y síntomas gastrointestinales.
  • Separar el zinc del hierro y el calcio por al menos 2 horas si se toman otros suplementos — compiten por los mismos transportadores intestinales.
  • Consultar con el médico tratante si el paciente toma anticoagulantes, inmunosupresores o quimioterapia.

Más allá de los suplementos: estilo de vida inmunoprotector

Los suplementos son un pilar importante, pero no el único. Un enfoque integral para la inmunosenescencia incluye:

  • Ejercicio moderado regular: 150 minutos/semana de caminata rápida mejora la función inmune en adultos mayores. El ejercicio excesivo puede ser contraproducente.
  • Proteína adecuada: los adultos mayores necesitan 1.0-1.2 g/kg/día de proteína (más que los adultos jóvenes) para mantener la masa muscular y la función inmune.
  • Sueño de calidad: la privación de sueño reduce la función de las células NK hasta en un 70% al día siguiente.
  • Vacunación actualizada: aunque la eficacia es menor, las vacunas siguen siendo la intervención más efectiva contra infecciones específicas en adultos mayores.
  • Manejo del estrés: el cortisol crónico suprime la función inmune. Prácticas como la meditación y el ejercicio suave ayudan.

Referencias

  1. Pawelec, G. (2018). Age and immunity: What is "immunosenescence"? Experimental Gerontology, 105, 4–9. PMID: 29111233. https://doi.org/10.1016/j.exger.2017.10.024
  2. Fulop, T., Larbi, A., Dupuis, G., Le Page, A., Frost, E. H., Cohen, A. A., ... & Franceschi, C. (2017). Immunosenescence and inflamm-aging as two sides of the same coin: Friends or Foes? Frontiers in Immunology, 8, 1960. PMID: 29375577. https://doi.org/10.3389/fimmu.2017.01960
  3. Goodwin, K., Viboud, C., & Simonsen, L. (2006). Antibody response to influenza vaccination in the elderly: a quantitative review. Vaccine, 24(8), 1159–1169. PMID: 16213065. https://doi.org/10.1016/j.vaccine.2005.08.105
  4. Prasad, A. S. (2008). Zinc in human health: effect of zinc on immune cells. Molecular Medicine, 14(5-6), 353–357. PMID: 18385818. https://doi.org/10.2119/2008-00033.Prasad
  5. Haase, H., & Rink, L. (2009). The immune system and the impact of zinc during aging. Immunity & Ageing, 6, 9. PMID: 19523191. https://doi.org/10.1186/1742-4933-6-9
  6. Prasad, A. S., Beck, F. W. J., Bao, B., Fitzgerald, J. T., Snell, D. C., Steinberg, J. D., & Cardozo, L. J. (2007). Zinc supplementation decreases incidence of infections in the elderly: effect of zinc on generation of cytokines and oxidative stress. The American Journal of Clinical Nutrition, 85(3), 837–844. PMID: 17344507. https://doi.org/10.1093/ajcn/85.3.837
  7. Mocchegiani, E., Romeo, J., Malavolta, M., Costarelli, L., Giacconi, R., Diaz, L. E., & Marcos, A. (2013). Zinc: dietary intake and impact of supplementation on immune function in elderly. Age, 35(3), 839–860. PMID: 22222917. https://doi.org/10.1007/s11357-011-9377-3
  8. Rayman, M. P. (2012). Selenium and human health. The Lancet, 379(9822), 1256–1268. PMID: 22381456. https://doi.org/10.1016/S0140-6736(11)61452-9
  9. Broome, C. S., McArdle, F., Kyle, J. A., Andrews, F., Sheridan, A., McDonald, S., ... & Jackson, M. J. (2004). An increase in selenium intake improves immune function and poliovirus handling in adults with marginal selenium status. The American Journal of Clinical Nutrition, 80(1), 154–162. PMID: 15213043. https://doi.org/10.1093/ajcn/80.1.154
  10. Schrauzer, G. N. (2003). The nutritional significance, metabolism and toxicology of selenomethionine. Advances in Food and Nutrition Research, 47, 73–112. PMID: 14639781. https://doi.org/10.1016/S1043-4526(03)47002-2
  11. Maggini, S., Pierre, A., & Calder, P. C. (2018). Immune function and micronutrient requirements change over the life course. Nutrients, 10(10), 1531. PMID: 30336639. https://doi.org/10.3390/nu10101531
  12. Hercberg, S., Galan, P., Preziosi, P., Bertrais, S., Mennen, L., Malvy, D., ... & Briançon, S. (2004). The SU.VI.MAX study: a randomized, placebo-controlled trial of the health effects of antioxidant vitamins and minerals. Archives of Internal Medicine, 164(21), 2335–2342. PMID: 15557412. https://doi.org/10.1001/archinte.164.21.2335

Preguntas Frecuentes

¿Cómo sé si tengo deficiencia de zinc?

La deficiencia marginal de zinc es difícil de diagnosticar porque los análisis de sangre estándar (zinc sérico) no son muy sensibles — pueden ser normales incluso con deficiencia tisular. Los indicios clínicos incluyen: infecciones frecuentes, cicatrización lenta, pérdida de apetito, disminución del sentido del gusto y del olfato. Si tienes más de 65 años, tomas inhibidores de bomba de protones o diuréticos, la probabilidad de deficiencia marginal es alta.

¿Puedo tomar zinc y selenio al mismo tiempo?

Sí, pueden tomarse juntos y de hecho son complementarios. No compiten por los mismos transportadores intestinales. Muchos multivitamínicos para adultos mayores los incluyen juntos. Lo ideal es tomarlos con alimentos para mejorar la absorción del zinc y reducir la posibilidad de molestias gástricas.

¿Cuánto tiempo tarda en notarse el efecto del zinc en la inmunidad?

Los estudios clínicos que muestran reducción en la incidencia de infecciones utilizan periodos de suplementación de 3-12 meses. Los cambios en marcadores inmunológicos (actividad de NK, niveles de citoquinas) se pueden detectar a partir de las 4-8 semanas. No es un efecto inmediato como un medicamento — es una restauración gradual de la función inmune.

¿El zinc del multivitamínico es suficiente para un adulto mayor?

Generalmente no. La mayoría de multivitamínicos contienen 5-15 mg de zinc, a menudo en formas de menor biodisponibilidad (óxido de zinc). Los estudios de Prasad usaron 45 mg/día de zinc elemental. Para adultos mayores con riesgo de inmunosenescencia, un suplemento específico de zinc en forma de bisglicinato o picolinato (15-30 mg/día) es más apropiado que depender únicamente del multivitamínico.

¿Es seguro tomar selenio a largo plazo?

Sí, a dosis adecuadas (100-200 mcg/día). El límite superior tolerable establecido por el Instituto de Medicina es de 400 mcg/día. La toxicidad (selenosis) se ha reportado a dosis superiores a 800 mcg/día de forma crónica. Los síntomas incluyen pérdida de cabello, fragilidad de uñas, olor a ajo en el aliento y síntomas gastrointestinales. A dosis de 100-200 mcg/día como selenometionina, la suplementación a largo plazo es segura y bien documentada.

Pon a prueba lo que aprendiste

Responde y ve cuanto sabes sobre este tema.

1. ¿Cómo sé si tengo deficiencia de zinc?

2. ¿Puedo tomar zinc y selenio al mismo tiempo?

3. ¿Cuánto tiempo tarda en notarse el efecto del zinc en la inmunidad?

4. ¿El zinc del multivitamínico es suficiente para un adulto mayor?

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Dr. Andrés Lozano
Escrito por Dr. Andrés Lozano Medicina del Deporte y Rehabilitación

La motivación de Andrés es personal: su madre desarrolló sarcopenia severa a los 70 y perdió su independencia en menos de 2 años. Se obsesionó con entender cómo prevenir ese deterioro. Ahora dirige un programa de ejercicio y prevención de caídas en una clínica geriátrica. Cada paciente mayor que mantiene su independencia es una victoria personal.

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