Los microcoágulos persistentes (también llamados 'amyloid microclots') han sido documentados en pacientes con COVID largo por los grupos de Pretorius y Kell, y pueden contribuir a síntomas como fatiga, niebla mental y disfunción autonómica. El protocolo FLCCC que incluye natoquinasa, lumbroquinasa y serraquinasa ha ganado popularidad viral pero la evidencia de eficacia es preliminar. La natoquinasa tiene mecanismo plausible y perfil de seguridad razonable en pacientes sin contraindicaciones, pero representar que 'cura' el COVID largo es irresponsable. Este artículo separa lo que sabemos de lo que asumimos.
- Los microcoágulos post-COVID fueron caracterizados por el grupo Pretorius desde 2021
- Son agregados de fibrina resistentes a fibrinolisis endógena que contienen proteínas inflamatorias
- Se asocian con COVID largo pero no se ha demostrado causalidad directa
- El protocolo FLCCC combina natoquinasa, lumbroquinasa y serraquinasa con intención fibrinolítica
- La evidencia de eficacia del protocolo es preliminar, mayormente observacional
- Natoquinasa 2000 UF 2 veces/día es razonable en pacientes sin contraindicaciones
- Requiere descartar anticoagulación, trastornos de sangrado y supervisión médica
Soy fisiólogo del ejercicio con PhD, y he pasado los últimos 3 años revisando literatura científica relacionada con COVID largo porque varios de mis atletas y pacientes de investigación se han visto afectados. Uno de los temas más polarizantes ha sido el de los "microcoágulos amiloides" propuesto por los grupos de Etheresia Pretorius y Douglas Kell, y el subsiguiente protocolo de suplementos fibrinolíticos promovido por la FLCCC (Front Line COVID-19 Critical Care Alliance). La pregunta que recibo con frecuencia es: ¿funciona? ¿Es seguro? ¿Debo tomarlo?
Mi intención con este artículo no es ni promover ciegamente el protocolo ni desestimarlo como pseudociencia. Es dar una evaluación honesta de lo que sabemos, lo que no sabemos y qué es razonable considerar. Porque francamente ambos extremos (el hype acrítico y el escepticismo automático) le fallan a los pacientes que están sufriendo síntomas reales.
El descubrimiento de los microcoágulos amiloides
En 2021, Pretorius y colaboradores publicaron en Cardiovasc Diabetol un análisis de muestras de sangre de pacientes con COVID agudo que mostraba depósitos anormales de fibrina resistentes a la degradación por trombina. A diferencia de los coágulos normales, estos agregados tenían características de estructuras amiloides y eran significativamente más resistentes a la fibrinolisis endógena por plasmina1.
En estudios posteriores, el mismo grupo mostró que estos microcoágulos persistían en pacientes con COVID largo semanas o meses después del cuadro agudo, y que contenían proteínas inflamatorias "atrapadas" dentro de la estructura, incluyendo alpha-2-antiplasmina, serum amyloid A y SAA. La hipótesis de trabajo es que estos agregados pueden obstruir microvasculatura, liberar lentamente sus contenidos inflamatorios y contribuir a los síntomas persistentes2.

Lo que sabemos (con evidencia razonable)
- Los microcoágulos post-COVID existen y son detectables con microscopía de fluorescencia usando tioflavina T, una técnica estándar para detectar estructuras amiloides.
- Son más abundantes en pacientes con COVID largo comparado con controles sanos.
- Se asocian con síntomas como fatiga, niebla mental, disnea de esfuerzo y disfunción autonómica.
- La elastografía y D-dímero en pacientes con COVID largo a menudo son anormales.
- La plasmina (fibrinolítica endógena) es parcialmente inhibida en presencia de estos agregados.
Lo que NO sabemos (donde el hype excede a la evidencia)
- Causalidad definitiva: asociación no es causalidad. Los microcoágulos podrían ser consecuencia de otra disfunción, no la causa primaria de los síntomas.
- Si degradarlos mejora los síntomas: los estudios que muestran mejoría con protocolos fibrinolíticos son preliminares, pequeños, sin placebo en muchos casos.
- Si la natoquinasa oral disuelve estos agregados específicos: la actividad fibrinolítica in vivo de la natoquinasa oral es modesta, y los microcoágulos amiloides son estructuralmente muy diferentes de los coágulos normales.
- Dosis óptimas: las dosis usadas en protocolos virales son extrapoladas, no validadas en ensayos controlados.
- Duración necesaria: semanas, meses, indefinido. Nadie lo sabe con rigor.
El protocolo FLCCC: qué incluye y de dónde viene
La FLCCC promovió un protocolo para COVID largo que incluye múltiples agentes fibrinolíticos combinados:
- Natoquinasa: 2000 UF 2 veces/día
- Lumbroquinasa: 20-60 mg/día
- Serraquinasa: 60,000-120,000 UI/día
- Complementado con omega-3, vitamina D, quercetina, melatonina, aspirina 81 mg, metformina en algunos casos
El origen de este protocolo es empírico, basado en mecanismos propuestos y en la experiencia clínica reportada por los médicos de la FLCCC. No proviene de ensayos randomizados controlados. Esto no lo invalida automáticamente (hay medicina empírica válida), pero significa que el nivel de evidencia es mucho menor al que exigiríamos para un tratamiento estándar.
La evaluación crítica de cada componente
Natoquinasa: tiene evidencia de reducir fibrinógeno y mejorar marcadores de coagulación en pacientes sin COVID. Perfil de seguridad aceptable en pacientes sin contraindicaciones. Para COVID largo específicamente, estudios pequeños sugieren beneficio pero la calidad metodológica es baja.
Lumbroquinasa: extraída de lombrices de tierra (sí, literalmente), tiene actividad fibrinolítica más potente que la natoquinasa in vitro. Los datos en humanos son muy limitados, y la trazabilidad de la producción varía entre marcas. Mi recomendación personal es usar con más cautela que la natoquinasa.
Serraquinasa: enzima de bacterias del gusano de seda, con uso tradicional en Japón y Europa para inflamación y dolor. La actividad fibrinolítica es menos clara que las otras dos, pero tiene actividad antiinflamatoria razonable.
Qué recomendaría como punto de partida razonable
Para un paciente con COVID largo documentado (síntomas persistentes más de 12 semanas post-infección), sin contraindicaciones hematológicas ni anticoagulación, bajo supervisión médica, un abordaje razonable podría incluir:
- Natoquinasa 2000 UF 1-2 veces al día (comenzar con 1 y escalar).
- Omega-3 2-3 g EPA+DHA al día.
- Vitamina D3 2000-5000 UI/día con objetivo 30-60 ng/ml sérico.
- NAC 600-1200 mg/día por sus efectos antioxidantes y mucolíticos.
- Ejercicio de intensidad gradual cuando sea tolerado (esto es crítico).
- Manejo del sueño y estrés.
Un producto razonable para la natoquinasa es la Natoquinasa 2000 UF de Doctor's Best, que tiene estandarización NSK-SD verificable y trazabilidad adecuada.
Lo que NO recomendaría sin supervisión médica estrecha: añadir lumbroquinasa y serraquinasa al mismo tiempo que natoquinasa. La combinación triple aumenta el riesgo de sangrado de forma aditiva sin clara evidencia de eficacia aditiva.

Las señales de alarma que no debes ignorar
Si decides probar natoquinasa para síntomas post-COVID, detén el uso y consulta médico inmediatamente si experimentas:
- Sangrado de encías persistente o nasal espontáneo
- Hematomas que aparecen sin trauma
- Sangre en orina, heces o esputo
- Dolor de cabeza severo nuevo
- Debilidad unilateral o dificultad para hablar (posible ACV)
- Dolor torácico o disnea súbita
Estos síntomas pueden indicar sangrado patológico y requieren evaluación urgente.
Mi visión honesta como investigador
El COVID largo es una entidad real que afecta a millones de personas, y la comunidad médica ha sido lenta en ofrecer opciones de tratamiento. En ese vacío, protocolos empíricos con fundamento mecanístico parcial se han popularizado, a veces con expectativas irrealistas. Mi posición: es razonable explorar estos protocolos con supervisión médica, pero con claridad sobre la calidad de la evidencia y sobre los riesgos.
Los pacientes merecen honestidad: "esto tiene base mecanística razonable pero evidencia limitada, y estos son los riesgos específicos" es una conversación muy distinta a "esto cura el COVID largo". Evitemos ambas caricaturas.
Para más contexto, consulta nuestras entradas sobre fibrinolisis, COVID largo y microcoágulos.