Entre el 50-80% de adultos mayores tiene deficiencia subclínica de magnesio, agravada por medicamentos comunes (omeprazol, diuréticos, metformina). El glicinato es ideal para calambres y sueño, el treonato para cognición y el taurato para cardiovascular. 200-400 mg/día de magnesio elemental con monitoreo en insuficiencia renal.
- 50-80% de adultos mayores no alcanza la ingesta diaria recomendada de magnesio
- Omeprazol, diuréticos y metformina causan triple depleción de magnesio frecuentemente ignorada
- El glicinato de magnesio es la forma preferida en geriatría por alta biodisponibilidad y mínimos efectos GI
- El magnesio sérico es un mal indicador: solo refleja el 0.3% del magnesio corporal total
- La suplementación reduce calambres nocturnos un 25-30% y mejora significativamente la calidad del sueño
Si hay un mineral que debería estar en la conversación de cada consulta geriátrica y frecuentemente no lo está, es el magnesio. La deficiencia de magnesio en adultos mayores no es la excepción — es la norma. Se estima que entre el 50% y el 80% de los adultos mayores de 65 años no alcanzan la ingesta diaria recomendada de magnesio, y un porcentaje significativo tiene deficiencia subclínica que no se detecta en análisis de sangre convencionales1.
Las consecuencias de esta deficiencia silenciosa son amplias: calambres musculares nocturnos que fragmentan el sueño, insomnio crónico que se atribuye erróneamente "a la edad", deterioro de la función neuromuscular que aumenta el riesgo de caídas, y un estado inflamatorio crónico de bajo grado que acelera el envejecimiento cardiovascular y cognitivo.
Por qué los adultos mayores son especialmente vulnerables a la deficiencia
La deficiencia de magnesio en la población geriátrica no es solo un problema dietético. Es multifactorial:
Absorción reducida
La absorción intestinal de magnesio disminuye con la edad debido a cambios en la mucosa gastrointestinal, reducción de la acidez gástrica (hipoclorhidria) y alteraciones en la expresión de los canales TRPM6 y TRPM7, los principales transportadores de magnesio en el epitelio intestinal2. Un adulto joven absorbe aproximadamente el 30-40% del magnesio dietético; un adulto mayor puede absorber apenas el 15-20%.
Pérdida renal aumentada
El riñón envejecido es menos eficiente en la reabsorción tubular de magnesio. Además, la diabetes tipo 2 (prevalente en mayores) produce hipermagnesuria (pérdida excesiva de magnesio por orina) debido a la glucosuria osmótica. La insuficiencia renal crónica leve-moderada, paradójicamente, puede tanto aumentar la retención como alterar la distribución del magnesio.
Medicamentos que depletan magnesio
Este es posiblemente el factor más subestimado. Muchos fármacos de uso habitual en geriatría reducen los niveles de magnesio:
| Fármaco/Clase | Mecanismo de depleción | Prevalencia de uso en mayores |
|---|---|---|
| Inhibidores de bomba de protones (omeprazol, esomeprazol) | Reducen absorción intestinal por elevación del pH | Muy alta (15-40% de mayores de 65) |
| Diuréticos tiazídicos y de asa (furosemida, hidroclorotiazida) | Aumentan excreción renal de magnesio | Alta (hipertensión, insuficiencia cardíaca) |
| Metformina | Reduce absorción intestinal | Alta (diabetes tipo 2) |
| Digitálicos (digoxina) | Compiten por transportadores renales | Moderada (fibrilación auricular, IC) |
| Aminoglucósidos (gentamicina) | Toxicidad tubular directa | Baja pero relevante en hospitalizados |
Un paciente geriátrico típico que toma omeprazol + hidroclorotiazida + metformina está sometido a una triple presión depletora de magnesio que rara vez se compensa con suplementación.

Calambres nocturnos: el síntoma más frecuente y subestimado
Los calambres musculares nocturnos afectan al 50-60% de los adultos mayores de 65 años y son una de las causas más frecuentes de consulta en atención primaria geriátrica3. Se manifiestan típicamente como contracciones involuntarias, dolorosas y sostenidas de los músculos de la pantorrilla, el pie o el muslo, que ocurren durante el sueño o al despertar.
El magnesio es un antagonista fisiológico del calcio a nivel del sarcolema muscular. Cuando el magnesio intracelular cae, el umbral de excitabilidad neuromuscular disminuye, haciendo que las fibras musculares se contraigan con estímulos que normalmente no producirían respuesta. Es literalmente un problema de "volumen demasiado alto" en las señales neuromusculares.
Un metaanálisis de 2020 que incluyó 7 ensayos controlados aleatorizados en adultos mayores encontró que la suplementación con magnesio (300-500 mg/día de magnesio elemental) redujo la frecuencia de calambres nocturnos en un 25-30% comparado con placebo, con mayor beneficio en pacientes con niveles séricos de magnesio en el cuartil inferior4.
Sueño: la conexión GABA-melatonina-magnesio
El insomnio en adultos mayores es multifactorial, pero la deficiencia de magnesio es un contribuyente significativo y frecuentemente ignorado. El magnesio participa en la regulación del sueño a través de múltiples vías:
- Modulación GABAérgica: el magnesio se une a los receptores GABA-A, el principal neurotransmisor inhibitorio del sistema nervioso central. Esta unión potencia la señalización inhibitoria, produciendo relajación muscular y disminución de la actividad neuronal cortical — condiciones necesarias para la inducción del sueño5.
- Regulación de melatonina: el magnesio es cofactor de la enzima N-acetiltransferasa, que participa en la síntesis de melatonina a partir de serotonina en la glándula pineal. La deficiencia de magnesio puede reducir la producción endógena de melatonina.
- Regulación del eje HPA: el magnesio modula la liberación de cortisol. La deficiencia produce hiperactivación del eje hipotálamo-hipófisis-adrenal, elevando el cortisol nocturno que impide la transición a sueño profundo.
- Reducción de inflamación: la inflamación sistémica de bajo grado (inflammaging) está asociada con fragmentación del sueño en mayores. El magnesio reduce los niveles de PCR, IL-6 y TNF-α.
Un ensayo controlado aleatorizado en 46 adultos mayores con insomnio encontró que la suplementación con 500 mg de magnesio elemental durante 8 semanas mejoró significativamente el tiempo total de sueño, la eficiencia del sueño, la latencia de inicio del sueño y los niveles séricos de melatonina, con reducción paralela del cortisol sérico6.
Qué forma de magnesio para qué síntoma
No todas las formas de magnesio son iguales. La biodisponibilidad, la tolerancia gastrointestinal y las propiedades tisulares específicas varían significativamente:
| Forma | Biodisponibilidad | Indicación principal | Notas |
|---|---|---|---|
| Glicinato de magnesio | Alta | Sueño, ansiedad, calambres | La glicina es co-agonista del receptor NMDA y neurotransmisor inhibitorio. Mínimos efectos GI. Ideal para geriatría. |
| Treonato de magnesio (Magtein®) | Moderada | Función cognitiva, neuroprotección | Única forma demostrada que cruza la barrera hematoencefálica eficientemente. Estudios en deterioro cognitivo leve. |
| Taurato de magnesio | Alta | Salud cardiovascular, arritmias | La taurina tiene efectos cardioprotectores propios. Buena opción en mayores con hipertensión o arritmias. |
| Citrato de magnesio | Moderada-alta | Estreñimiento + reposición general | Efecto osmótico intestinal. Útil cuando hay estreñimiento concomitante, pero puede causar diarrea. |
| Óxido de magnesio | Baja (4%) | No recomendado para reposición | A pesar de tener el mayor % de magnesio elemental, la absorción es muy pobre. Útil solo como laxante. |
Para la mayoría de adultos mayores, mi recomendación es glicinato de magnesio como base (sueño + calambres + relajación muscular), con adición de treonato de magnesio si hay preocupaciones cognitivas, o taurato si la prioridad es cardiovascular.

Dosificación en la población geriátrica
La ingesta diaria recomendada (RDA) de magnesio para adultos mayores es de 420 mg/día para hombres y 320 mg/día para mujeres. Sin embargo, considerando la absorción reducida y los factores depletores, la dosis de suplementación necesaria suele ser:
- Dosis general de reposición: 200-400 mg de magnesio elemental/día (ojo: la dosis en la etiqueta puede referirse a la sal total, no al magnesio elemental)
- Para calambres nocturnos: 300-400 mg de magnesio elemental antes de dormir
- Para insomnio: 200-300 mg de glicinato de magnesio, 1-2 horas antes de acostarse
- Para deterioro cognitivo leve: 1-2 g de treonato de magnesio (equivale a ~144 mg de magnesio elemental por gramo de sal)
Precaución en insuficiencia renal: pacientes con TFG < 30 mL/min tienen riesgo de hipermagnesemia con la suplementación. En ERC estadios 4-5, la suplementación con magnesio debe ser supervisada estrictamente con monitoreo de niveles séricos.
Diagnóstico: por qué el magnesio sérico es un mal indicador
Solo el 0.3% del magnesio corporal total circula en el suero sanguíneo. El 99.7% restante se encuentra en huesos (60%), músculos (20%) y tejidos blandos (19%). Un nivel sérico normal de magnesio (1.7-2.2 mg/dL) no descarta deficiencia — el cuerpo mantiene los niveles séricos a expensas de las reservas óseas y musculares7.
Los indicadores más sensibles son:
- Magnesio eritrocitario (intraeritrocitario): refleja el estado intracelular de las últimas 4-6 semanas. Es el mejor indicador práctico disponible.
- Test de retención de magnesio: administración IV de magnesio y medición de excreción urinaria de 24 horas. Si el cuerpo retiene > 20%, hay deficiencia. Gold standard pero invasivo y poco práctico.
- Magnesio ionizado sérico: más sensible que el magnesio total, pero no ampliamente disponible.
En la práctica geriátrica, ante síntomas compatibles (calambres, insomnio, irritabilidad muscular, fatiga, arritmias), la prueba terapéutica es razonable: suplementar durante 8-12 semanas y evaluar respuesta clínica. Dado el perfil de seguridad del magnesio oral (el exceso se elimina por vía renal en pacientes con función renal normal), el riesgo de esta aproximación es mínimo.
Sinergias y consideraciones de polifarmacia
El magnesio interactúa con otros nutrientes y fármacos de manera clínicamente significativa:
- Vitamina D: el magnesio es cofactor de las enzimas que convierten la vitamina D en su forma activa (1,25-dihidroxivitamina D). La suplementación con vitamina D sin corregir la deficiencia de magnesio puede ser ineficaz8.
- Calcio: el magnesio y el calcio compiten por absorción. No tomar simultáneamente en dosis altas. Separar por al menos 2 horas.
- Bisfosfonatos (alendronato, risedronato): el magnesio puede reducir su absorción. Separar la toma por al menos 2 horas (los bisfosfonatos se toman en ayunas de todas formas).
- Antibióticos (fluoroquinolonas, tetraciclinas): el magnesio quela estos antibióticos, reduciendo su eficacia. Separar por al menos 4 horas.
- Vitamina B6: facilita el transporte intracelular de magnesio. La combinación magnesio + B6 ha mostrado mayor eficacia que magnesio solo en la reducción de estrés en algunos estudios.
Perspectiva clínica
En mi experiencia con pacientes geriátricos, la corrección de la deficiencia de magnesio es una de las intervenciones con mayor impacto en calidad de vida y menor riesgo de efectos adversos. Es frustrante ver pacientes que llevan años con calambres nocturnos tratados con quinina (que tiene efectos adversos serios y fue retirada de varias indicaciones) o con benzodiacepinas para el insomnio (que aumentan el riesgo de caídas y fracturas en mayores), cuando un mineral esencial a dosis fisiológicas podría ser la primera línea de abordaje9.
El magnesio no es una bala mágica. Pero en una población donde la deficiencia es la norma y las consecuencias se confunden con "cosas de la edad", su reposición sistemática debería ser una consideración clínica de rutina.
No todo lo que atribuimos al envejecimiento es inevitable. Algunos calambres, algunos insomnios y algunos deterioros funcionales son deficiencias tratables disfrazadas de vejez.


