Después de un maratón o entrenamiento intenso prolongado, se abre una ventana de inmunosupresión de 3-72 horas donde las infecciones respiratorias son significativamente más comunes. El calostro bovino (20 g/día durante 4-12 semanas) ha demostrado en múltiples ensayos clínicos reducir la incidencia y duración de infecciones del tracto respiratorio superior en atletas de resistencia. El mecanismo involucra IgG secretoria, lactoferrina y factores de crecimiento que protegen la barrera intestinal durante el estrés térmico del ejercicio.
- El 'open window' post-ejercicio es una ventana de 3-72h de inmunosupresión transitoria
- Las infecciones respiratorias son 2-6 veces más frecuentes en corredores de ultramaratones
- El calostro bovino a 20 g/día reduce URI en 50% según meta-análisis Davison 2013
- Mecanismo: protección de barrera intestinal, estímulo de IgA secretoria, lactoferrina
- La permeabilidad intestinal aumenta durante ejercicio por isquemia esplácnica
- Protocolo recomendado: comenzar 4 semanas antes de eventos y mantener 2 semanas después
- El calostro no reemplaza recuperación adecuada, nutrición o sueño
En mi práctica de medicina deportiva, los corredores de larga distancia son uno de los grupos más frustrantes de manejar cuando se trata de infecciones respiratorias. Entrenan meses, llegan en forma al día del maratón, completan la carrera... y tres días después están en cama con una infección respiratoria que les arruina dos semanas de entrenamiento. Este patrón no es coincidencia: es un fenómeno inmunológico bien documentado llamado "open window" hypothesis.
Después de revisar la literatura y probar distintas estrategias con mis pacientes atletas, una de las pocas intervenciones nutricionales que ha mostrado evidencia real y reproducible para atenuar este fenómeno es el calostro bovino. Lo comparto aquí con el detalle mecanístico y el protocolo exacto que uso.
La ventana abierta: qué pasa después del ejercicio intenso
El concepto de "open window" fue propuesto por Nieman en los años 90 basándose en observaciones epidemiológicas: los corredores que completaban maratones y ultramaratones tenían 2 a 6 veces más probabilidad de reportar infecciones del tracto respiratorio superior (URI) en las siguientes 2 semanas comparado con atletas que solo completaban entrenamientos moderados1.
A nivel fisiológico, tras el ejercicio intenso prolongado ocurren varios cambios inmunes:
- Caída en linfocitos: los linfocitos T CD4+ y CD8+ circulantes disminuyen hasta un 50% en las primeras 6 horas post-ejercicio.
- Reducción en IgA salival: la primera línea de defensa de las mucosas respiratorias disminuye durante 3-72 horas.
- Función deprimida de células NK: las células natural killer tienen actividad citotóxica reducida.
- Aumento de cortisol: el estrés del ejercicio eleva el cortisol, que es inmunosupresor.
- Permeabilidad intestinal aumentada: la isquemia esplácnica durante el ejercicio causa "leakage" de LPS bacteriano al torrente sanguíneo, generando inflamación sistémica2.

Por qué el calostro bovino funciona específicamente aquí
Los estudios en atletas con calostro bovino han mostrado efectos en tres frentes convergentes:
1. Protección de la barrera intestinal: el estudio de Marchbank et al. (2011) demostró que 20 g/día de calostro bovino durante 14 días reducía significativamente el aumento de permeabilidad intestinal provocado por ejercicio intenso en calor, medido por ratio lactulosa/ramnosa3. Esto es crítico porque la barrera intestinal comprometida es una de las causas principales de la inflamación sistémica post-ejercicio.
2. Aumento de IgA secretoria: varios estudios han mostrado que la suplementación con calostro bovino mantiene o aumenta los niveles de IgA salival en atletas, contrarrestando la caída característica post-ejercicio.
3. Reducción directa de URIs: el meta-análisis de Davison (2013) que resumió 6 ensayos clínicos randomizados controlados en atletas encontró que el calostro bovino reducía el riesgo relativo de URI en aproximadamente el 50% comparado con placebo4.
El protocolo clínico que uso
Para atletas que se preparan para eventos importantes (maratón, ultramaratón, triatlón Ironman, competiciones de CrossFit de varios días), recomiendo:
- Fase de carga: 4 semanas antes del evento, comenzar con 20 g/día de calostro bovino en polvo, dividido en 2 tomas (mañana y después del entrenamiento principal).
- Día del evento: 10 g 30-60 minutos antes de comenzar, 10 g 30 minutos después de terminar.
- Fase de recuperación: 2 semanas post-evento con 20 g/día para cerrar la ventana abierta.
- Mantenimiento general: para atletas en temporada de entrenamientos fuertes continuos, 10 g/día como base.
El calostro se toma mejor con agua fría o a temperatura ambiente (las temperaturas altas degradan las inmunoglobulinas y los factores de crecimiento). Productos confiables incluyen el calostro de leche de cabra de Mt. Capra, que tiene la ventaja de ser más fácil de digerir para personas sensibles a proteínas bovinas.
Combinaciones que potencian el efecto
El calostro funciona mejor como parte de una estrategia integrada de soporte inmune para atletas:
- Probióticos: especialmente cepas como Lactobacillus acidophilus NCFM o Lactobacillus rhamnosus GG, que también han mostrado reducir URIs en atletas.
- Vitamina D: mantener niveles séricos por encima de 30 ng/ml.
- Zinc y vitamina C: en dosis moderadas durante la temporada de competición.
- Glutamina: 5-10 g post-ejercicio puede ayudar a la recuperación de la mucosa intestinal.

Lo que NO hace el calostro
Quiero ser claro sobre las limitaciones: el calostro bovino no es un performance enhancer directo (no mejora VO2max, no aumenta potencia, no acelera la recuperación muscular significativamente). Su rol es específicamente proteger al atleta de las consecuencias inmunológicas del entrenamiento intenso, lo cual a su vez previene interrupciones del entrenamiento por enfermedad.
Tampoco reemplaza los pilares básicos: sueño adecuado (7-9 horas), periodización del entrenamiento con semanas de descarga, nutrición suficiente para las demandas (especialmente carbohidratos durante entrenamientos largos), hidratación y manejo del estrés. Un atleta que no duerme ni come bien no se salvará con calostro.
Efectos secundarios y contraindicaciones en atletas
Los efectos adversos reportados en estudios son raros y leves: algunos atletas reportan gases o distensión durante los primeros 3-5 días, que usualmente se resuelven. Las contraindicaciones son las mismas que para la población general: alergia a lácteos bovinos, inmunosupresión grave.
Un punto que algunos atletas preguntan: ¿es legal en competición? El calostro bovino contiene IGF-1, y en dosis muy altas teóricamente podría elevar IGF-1 sistémico, lo cual está en la lista de sustancias prohibidas de WADA. Sin embargo, los estudios en atletas con las dosis estándar (20-60 g/día) no han mostrado elevaciones relevantes en IGF-1 sérico, y el calostro no está en la lista de WADA actualmente. Aun así, atletas de élite sometidos a testing deben consultar con su médico deportivo y verificar la política vigente de su federación.
La conclusión práctica
Si eres corredor de distancia, triatleta, ciclista de fondo o cualquier atleta que haga entrenamientos sostenidamente intensos y te enfermas con frecuencia después de competiciones o bloques duros, el calostro bovino es una de las intervenciones con mejor evidencia costo-beneficio para explorar. No es mágico, pero su efecto sobre las URIs es reproducible en múltiples estudios y los mecanismos tienen sentido biológico.
Para más información sobre recuperación y soporte inmune, revisa nuestras entradas sobre glutamina, vitamina D y probióticos.