Butirato: Qué Es, Para Qué Sirve, Beneficios, Dosis, Butirato Sódico, Tributirina y Cómo Aumentarlo de Forma Natural

Descubre qué es el butirato, cómo lo produce tu microbiota, sus beneficios para colon, barrera intestinal e inmunidad, dosis y fuentes.

Equipo Suplenet
Equipo Suplenet Diccionario de Suplementos
Mantequilla, ghee, queso parmesano y alimentos fermentados ricos en butirato sobre tabla rústica
8 min de lectura · Revisado abr 2026
En resumen

El butirato es un ácido graso de cadena corta producido por bacterias del colon al fermentar fibra. Es el combustible principal de los colonocitos, refuerza la barrera intestinal, modula la inmunidad y reduce la inflamación. Estudios clínicos respaldan su uso en síndrome de intestino irritable, colitis ulcerosa y trastornos metabólicos en dosis de 150-300 mg dos veces al día como butirato sódico microencapsulado.

Puntos clave
  • Cubre cerca del 70 % de las necesidades energéticas de las células del colon, según revisiones clínicas.
  • En un estudio con 2 990 pacientes con SII, 150 mg dos veces al día durante 12 semanas redujo significativamente dolor, gases y diarrea.
  • Refuerza las uniones estrechas (claudina-1, ocludina, ZO-1) reduciendo la permeabilidad intestinal y la translocación de LPS.
  • Producirlo de forma natural exige 25-38 g/día de fibra diversa: inulina, FOS, almidón resistente y polifenoles.

El butirato es un ácido graso de cadena corta (AGCC) de cuatro carbonos que el microbiota intestinal produce al fermentar fibras dietéticas no digeribles en el colon. Se considera la fuente energética principal de los colonocitos (células que recubren el intestino grueso) y, gracias a su capacidad para inhibir la histona desacetilasa (HDAC) y activar receptores acoplados a proteína G (GPR41, GPR43, GPR109A), regula procesos clave de inflamación, integridad de la barrera intestinal e inmunidad sistémica.

¿Qué es el butirato y por qué es tan estudiado?

Químicamente, el butirato es la sal o éster del ácido butírico (C4H8O2), un ácido graso volátil que da el aroma característico a la mantequilla rancia y al queso parmesano añejado. En el cuerpo humano, sin embargo, su importancia es metabólica: junto con el acetato y el propionato, forma el trío de AGCC que el microbiota produce a partir de fibras fermentables. De los tres, el butirato es el más estudiado porque entre el 70 % y el 90 % se queda en el colon como combustible local, mientras acetato y propionato pasan al torrente sanguíneo (Louis & Flint, 2017).

Un microbiota sano produce entre 50 y 100 mmol diarios de butirato dentro del lumen colónico. Cuando esa producción cae —por dieta baja en fibra, antibióticos repetidos, estrés crónico o enfermedades inflamatorias— aparece un patrón de disbiosis asociado a colitis ulcerosa, síndrome de intestino irritable, esteatosis hepática y trastornos metabólicos (Hodgkinson et al., 2023).

Cómo se produce: bacterias butirogénicas y el rol de la fibra

El butirato no se sintetiza en el cuerpo humano: lo fabrican bacterias específicas del colon mediante dos rutas principales (acetil-CoA y la vía succinato), a partir de carbohidratos que escapan a la digestión en el intestino delgado.

  • Faecalibacterium prausnitzii: uno de los productores más prolíficos. Su escasez es un biomarcador clásico de enfermedad de Crohn.
  • Roseburia intestinalis y Eubacterium rectale: generan butirato a partir de almidón resistente y oligofructosa.
  • Anaerostipes y Eubacterium hallii: usan lactato y acetato como sustratos secundarios (cross-feeding).
  • Lactobacillus y Bifidobacterium: aunque no producen butirato directamente, alimentan a las bacterias butirogénicas vía intermediarios como el lactato (Mukherjee et al., 2020).

Los sustratos preferidos son la inulina, los fructooligosacáridos (FOS), los galacto-oligosacáridos (GOS), el almidón resistente y los polifenoles presentes en frutas y vegetales coloridos.

Funciones del butirato en el intestino

El butirato ejerce tres roles biológicos principales que están bien documentados en literatura clínica revisada por pares:

1. Combustible para el colonocito

El butirato cubre alrededor del 70 % de la demanda energética de las células del colon distal. Se metaboliza vía β-oxidación mitocondrial. Sin butirato, los colonocitos cambian a glucólisis anaerobia, alteran su morfología y se vuelven susceptibles a inflamación y apoptosis (Hodgkinson et al., 2023).

2. Refuerzo de la barrera intestinal

Aumenta la expresión de proteínas de uniones estrechas (claudina-1, ocludina, ZO-1), reduce la permeabilidad y limita la translocación de lipopolisacárido (LPS) a la circulación. En modelos de colitis inducida por DSS, el butirato restaura la integridad de la barrera y disminuye marcadores inflamatorios (Wang et al., 2022).

3. Modulación inmunológica local

Promueve la diferenciación de células T reguladoras (Treg) en la lámina propia, suprime citoquinas proinflamatorias (TNF-α, IL-6, IL-1β) y favorece la secreción de IL-10. Esta acción dual —inhibir HDAC + activar GPR43/109A— es la razón por la que se considera una molécula clave en la prevención de la enfermedad inflamatoria intestinal (Mann et al., 2024).

Beneficios respaldados por evidencia clínica

  • Síndrome de intestino irritable (SII): en un estudio multicéntrico con 2 990 pacientes, butirato sódico microencapsulado (150 mg dos veces al día por 12 semanas) redujo significativamente el dolor abdominal, la flatulencia, la diarrea y el estreñimiento; el 88,9 % recomendaría el tratamiento a otros pacientes (Lewandowski et al., 2022).
  • Colitis ulcerosa y enfermedad de Crohn: ensayo doble ciego en 49 pacientes con EII (19 Crohn, 30 colitis ulcerosa) mostró que butirato sódico microencapsulado por 2 meses incrementó bacterias butirogénicas (Lachnospiraceae y Butyricicoccus) y mejoró la calidad de vida en el subgrupo de colitis ulcerosa (Facchin et al., 2020).
  • Hígado graso no alcohólico: el butirato derivado del microbiota inhibe la lipogénesis hepática, mejora la sensibilidad a la insulina y reduce la inflamación hepática en modelos preclínicos y estudios humanos preliminares (Pant et al., 2023).
  • Homeostasis de la glucosa: los AGCC, y especialmente el butirato, estimulan la secreción de GLP-1 y PYY desde las células L del íleon, mejorando la regulación postprandial de la glucemia (Portincasa et al., 2022).
  • Cáncer colorrectal: al inhibir HDAC y favorecer apoptosis selectiva en células malignas, el butirato actúa como quimiopreventivo natural; las dietas altas en fibra correlacionan con menor incidencia (Rahman et al., 2022).

Butirato y eje intestino-cerebro

El butirato cruza la barrera hematoencefálica en cantidades pequeñas pero suficientes para influir en la microglia, el factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF) y la neuroinflamación. Estudios recientes vinculan niveles bajos de productores de butirato (especialmente Faecalibacterium) con depresión, ansiedad, deterioro cognitivo y enfermedad de Parkinson (Zhang et al., 2023). La nutrición rica en fibra fermentable es una intervención emergente en psiquiatría nutricional.

Fuentes alimentarias de butirato

Aunque la mayor parte del butirato lo produce el microbiota, también se ingiere en pequeñas cantidades a través de:

  • Mantequilla y ghee: 3-4 % de los ácidos grasos son butirato (de ahí su nombre, del latín butyrum).
  • Quesos curados: parmesano, gruyère y cheddar contienen butirato libre por fermentación.
  • Alimentos fermentados: chucrut, kimchi, kéfir y kombucha aportan precursores y probióticos butirogénicos.
  • Almidón resistente: plátano verde, papa cocida y enfriada, avena y legumbres bien cocinadas son los principales sustratos para producir butirato endógeno.

Una dieta mediterránea rica en fibra, vegetales y polifenoles aumenta significativamente la producción colónica de AGCC, incluyendo butirato y ácido butírico fecal, según un ensayo controlado aleatorizado en pacientes con colitis ulcerosa quiescente (Haskey et al., 2023).

Suplementos de butirato: formas y bioacceso al colon

El butirato libre se absorbe casi por completo en el intestino delgado, lo que reduce la cantidad que llega al colon —donde realmente se necesita. Por eso los suplementos modernos usan tecnologías de liberación dirigida:

  • Butirato sódico microencapsulado: matriz lipídica que protege la sal hasta el íleon distal y colon. Es la forma con más evidencia clínica directa.
  • Butirato de calcio o magnesio: aporta el mineral acompañante y reduce el sabor desagradable característico.
  • Tributirina: triglicérido con tres moléculas de butirato unidas a un glicerol; se hidroliza lentamente por lipasas pancreáticas, liberando butirato a lo largo del tracto.
  • Postbióticos butirogénicos: combinaciones que incluyen inulina, prebióticos y cepas vivas como Bifidobacterium infantis o Lactobacillus acidophilus para estimular la producción endógena.

Dosis típicas en estudios clínicos

  • Butirato sódico microencapsulado: 150-300 mg dos veces al día, durante 8-12 semanas (Lewandowski et al., 2022).
  • Butirato sódico para EII: 300 mg dos veces al día durante 60 días junto a terapia convencional (Facchin et al., 2020).
  • Tributirina: dosis aún en estudio; ensayos preliminares usan 1-3 g/día.
  • Estrategia indirecta (preferida): 25-38 g/día de fibra total con énfasis en almidón resistente, inulina y FOS, repartida en varias comidas.

En Suplenet ofrecemos prebióticos y probióticos butirogénicos seleccionados, ideales para apoyar la producción endógena de butirato sin recurrir directamente a sales que pueden tener sabor desagradable. Consulta con un profesional antes de combinar dosis altas con medicamentos, especialmente si padeces síndrome de intestino corto, EII activa o tomas inhibidores de la bomba de protones.

Seguridad, efectos adversos y contraindicaciones

El butirato es una molécula endógena, por lo que su perfil de seguridad es excelente cuando se usa por vía oral en dosis estudiadas. Los efectos adversos reportados son leves y suelen incluir:

  • Olor o sabor desagradable (problema principal de las sales de butirato no microencapsuladas).
  • Distensión abdominal o gases las primeras 1-2 semanas, especialmente si se combina con dosis altas de prebióticos como inulina.
  • Aumento del sodio dietético (en formas de butirato sódico) — relevante para pacientes con hipertensión severa.

No se recomienda en embarazo y lactancia por falta de datos suficientes; tampoco como sustituto de terapia médica en EII activa moderada o severa.

Cómo aumentar tu butirato endógeno sin suplementos

  • Comer 30+ gramos de fibra al día: diversidad importa más que cantidad.
  • Incluir almidón resistente: avena cocida y enfriada, plátano verde, papa o arroz cocidos y enfriados, legumbres.
  • Comer alimentos fermentados a diario: chucrut, kéfir, kimchi, yogur natural.
  • Diversificar vegetales: apuntar a 30 plantas diferentes por semana (frutas, verduras, semillas, frutos secos, hierbas, especias).
  • Reducir ultraprocesados, edulcorantes artificiales y antibióticos innecesarios: son el factor #1 de pérdida de productores de butirato.
  • Movimiento y sueño: el ejercicio aeróbico moderado y dormir 7-9 h consolidan un microbiota productor de AGCC.

Butirato vs otros AGCC: acetato y propionato

Aunque los tres ácidos grasos de cadena corta comparten producción y rutas de señalización, sus funciones difieren:

  • Acetato (60 % del total): pasa al hígado, regula colesterol y apetito.
  • Propionato (20 %): reduce gluconeogénesis hepática y modula el apetito vía péptidos saciantes.
  • Butirato (15-20 %): el especialista local del colon — energía, barrera, antiinflamación y modulación inmune (Zhang et al., 2023).

Trabajan en sinergia, por lo que estrategias dietéticas que apoyan la diversidad del microbiota suelen ser más efectivas que suplementar uno solo aisladamente.

Investigación emergente y futuro del butirato

Las líneas de investigación más activas (2023-2026) exploran el butirato en:

  • Oncohematología: el butirato derivado del microbiota retrasa la progresión de leucemia mieloide aguda al reparar la barrera intestinal y reducir LPS circulante (Wang et al., 2022).
  • Respuesta a inmunoterapia oncológica: microbiotas ricos en productores de butirato correlacionan con mejor respuesta a anti-PD1.
  • Síndrome metabólico y obesidad: mejora marcadores de resistencia a la insulina y reduce inflamación de bajo grado.
  • Eje microbiota-piel: evidencia preliminar en dermatitis atópica y psoriasis vinculada a niveles bajos de butirato.
  • Salud hepatobiliar: protección frente a esteatohepatitis no alcohólica (NASH) (Pant et al., 2023).

Aunque la mayoría son estudios preclínicos o ensayos de fase II, el patrón es consistente: cuidar a las bacterias productoras de butirato (alimentándolas con fibra) parece ser una de las estrategias más rentables que existen para la salud a largo plazo.

Fuentes y referencias

  1. Louis P, Flint HJ. (2017). Formation of propionate and butyrate by the human colonic microbiota. Environmental Microbiology, 19(1), 29-41. PubMed
  2. Facchin S, Vitulo N, Calgaro M, et al. (2020). Microbiota changes induced by microencapsulated sodium butyrate in patients with inflammatory bowel disease. Neurogastroenterology and Motility, 32(10), e13914. PubMed
  3. Wang R, Yang X, Liu J, et al. (2022). Gut microbiota regulates acute myeloid leukaemia via alteration of intestinal barrier function mediated by butyrate. Nature Communications, 13(1), 2522. PubMed
  4. Portincasa P, Bonfrate L, Vacca M, et al. (2022). Gut Microbiota and Short Chain Fatty Acids: Implications in Glucose Homeostasis. International Journal of Molecular Sciences, 23(3), 1105. PubMed
  5. Hodgkinson K, El Abbar F, Dobranowski P, et al. (2023). Butyrate's role in human health and the current progress towards its clinical application to treat gastrointestinal disease. Clinical Nutrition, 42(2), 61-75. PubMed
  6. Mukherjee A, Lordan C, Ross RP, Cotter PD. (2020). Gut microbes from the phylogenetically diverse genus Eubacterium and their various contributions to gut health. Gut Microbes, 12(1), 1802866. PubMed
  7. Pant K, Venugopal SK, Lorenzo Pisarello MJ, Gradilone SA. (2023). The Role of Gut Microbiome-Derived Short-Chain Fatty Acid Butyrate in Hepatobiliary Diseases. The American Journal of Pathology, 193(10), 1455-1467. PubMed
  8. Mann ER, Lam YK, Uhlig HH. (2024). Short-chain fatty acids: linking diet, the microbiome and immunity. Nature Reviews Immunology, 24(8), 577-595. PubMed
  9. Zhang D, Jian YP, Zhang YN, et al. (2023). Short-chain fatty acids in diseases. Cell Communication and Signaling, 21(1), 212. PubMed
  10. Lewandowski K, Kaniewska M, Karłowicz K, Rosołowski M, Rydzewska G. (2022). The effectiveness of microencapsulated sodium butyrate at reducing symptoms in patients with irritable bowel syndrome. Przegląd Gastroenterologiczny, 17(1), 28-34. PubMed
  11. Rahman S, Trone K, Kelly C, Stroud A, Martindale R. (2022). All Fiber is Not Fiber. Current Gastroenterology Reports, 25(1), 1-12. PubMed
  12. Haskey N, Estaki M, Ye J, et al. (2023). A Mediterranean Diet Pattern Improves Intestinal Inflammation Concomitant with Reshaping of the Bacteriome in Ulcerative Colitis: A Randomised Controlled Trial. Journal of Crohn's & Colitis, 17(10), 1569-1578. PubMed

Preguntas Frecuentes

¿Qué es el butirato y para qué sirve?

El butirato es un ácido graso de cadena corta de cuatro carbonos que las bacterias del colon producen al fermentar fibras dietéticas no digeribles. Sirve como combustible principal de las células del intestino grueso, refuerza la barrera intestinal, modula la respuesta inmune y reduce la inflamación local y sistémica.

¿Cuáles son los principales beneficios del butirato para el intestino?

Cubre cerca del 70 % del gasto energético de los colonocitos, fortalece las uniones estrechas (claudina-1, ocludina, ZO-1), disminuye la permeabilidad y la translocación de LPS, y favorece el desarrollo de células T reguladoras que apaciguan la inflamación intestinal.

¿Qué dosis de butirato sódico se usa en estudios clínicos?

Los ensayos en síndrome de intestino irritable y colitis ulcerosa han usado butirato sódico microencapsulado en dosis de 150 a 300 mg dos veces al día durante 8 a 12 semanas, en combinación con la terapia médica habitual y siempre bajo supervisión profesional.

¿Qué alimentos contienen o ayudan a producir butirato?

Mantequilla y ghee aportan butirato directo (3-4 % de sus grasas). Quesos curados como parmesano lo contienen. Para producirlo internamente, prioriza fibra fermentable: inulina, FOS, almidón resistente (plátano verde, papa cocida y enfriada, avena, legumbres) y polifenoles.

¿Cuál es la diferencia entre butirato sódico y tributirina?

El butirato sódico es la sal del ácido butírico y suele requerir microencapsulación para llegar al colon. La tributirina es un triglicérido con tres butiratos unidos a glicerol que se hidroliza lentamente por lipasas, liberando butirato a lo largo del tracto digestivo y mejorando la palatabilidad.

¿Tiene contraindicaciones o efectos secundarios el butirato?

Es una molécula endógena con buen perfil de seguridad. Los efectos más reportados son sabor desagradable y distensión abdominal leve las primeras 1-2 semanas. Las sales sódicas aportan algo de sodio, relevante en hipertensión severa. No se recomienda en embarazo y lactancia por falta de datos.

¿Se consigue butirato en Colombia?

Las sales puras de butirato sódico aún son poco comunes en el comercio local. En Suplenet se pueden encontrar prebióticos (inulina, FOS, almidón resistente) y probióticos butirogénicos importados de marcas premium estadounidenses, ideales para apoyar la producción endógena con respaldo científico.

¿Cuánta fibra debo comer al día para producir suficiente butirato?

Las recomendaciones se ubican entre 25 y 38 gramos diarios de fibra total para adultos, con énfasis en diversidad: combinar inulina, frutooligosacáridos, almidón resistente y polifenoles. Apuntar a 30 plantas distintas a la semana es una de las metas más correlacionadas con un microbiota productor.

¿El butirato ayuda en el síndrome de intestino irritable (SII)?

Sí. Un estudio multicéntrico polaco con 2 990 pacientes mostró que butirato sódico microencapsulado a 150 mg dos veces al día durante 12 semanas redujo significativamente el dolor abdominal, los gases, la diarrea y el estreñimiento; el 88,9 % de los participantes lo recomendaría.

¿Qué bacterias producen butirato y cómo cuidarlas?

Las principales son Faecalibacterium prausnitzii, Roseburia intestinalis, Eubacterium rectale, Anaerostipes y Eubacterium hallii. Para cuidarlas evita antibióticos innecesarios, edulcorantes artificiales y ultraprocesados, y aliméntalas con fibra fermentable, alimentos fermentados, ejercicio y sueño suficiente.

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